Durante el juicio en curso entre Epic Games y Google, surgieron revelaciones interesantes sobre las dos compañías, incluidos correos electrónicos en los que Google discutía la posibilidad de comprar Epic Games incluso antes del lanzamiento de su ahora desaparecido servicio de juegos en la nube, Stadia.
Según The Verge, Google estaba trabajando en un proyecto llamado «Elektra», cuyo objetivo era obtener una participación mayoritaria en Epic Games como una forma de influir en el enfoque de la empresa hacia Android.
Los correos electrónicos revelaron que los altos ejecutivos de Google, incluidos Don Harrison y Phil Harrison, discutieron los beneficios estratégicos y comerciales de tal adquisición.
Sin embargo, a pesar de las discusiones y la sugerencia de invertir miles de millones de dólares para adquirir una participación del 20% en Epic Games, esta propuesta nunca llegó a concretarse.
Google terminó avanzando con el lanzamiento de Stadia en 2019, mientras que Epic Games continuó labrando su propio camino hacia el éxito con Fortnite y otras creaciones populares.
Aunque la adquisición no se produjo, es interesante considerar cómo la industria del juego podría haberse visto afectada si Google hubiera seguido adelante con esta compra.