Principales destacados:
- Apple usará el modelo Gemini como base de la nueva Siri, con control total interno.
- No habrá ninguna marca ni referencia a Google en la experiencia del usuario.
- La nueva Siri promete respuestas más completas, conversaciones naturales y mayor sensibilidad emocional.
Apple dio un paso estratégico clave en su carrera por la inteligencia artificial.
Según un informe publicado por The Information, la compañía utilizará Gemini, el modelo avanzado de Google, como base tecnológica para la próxima generación de funciones de IA, incluida la nueva Siri. Sin embargo, todo esto ocurrirá de forma invisible para el usuario final.
En la práctica, Gemini no se utilizará en su versión estándar. Apple planea ejecutar el modelo en sus propios dispositivos y también en su infraestructura de Private Cloud Compute, manteniendo los datos de los usuarios fuera del alcance de Google.
Además, el sistema será ajustado para respetar el diseño, el tono y las reglas de producto de Apple, creando una experiencia completamente integrada al ecosistema de la marca.
Apple busca potencia en IA sin perder el control
Uno de los pilares de esta estrategia es eliminar cualquier tipo de branding externo. El usuario no verá menciones a Google ni a Gemini en las respuestas de Siri. Para quien interactúa con el asistente, seguirá siendo simplemente Siri, pero mucho más inteligente.
Este control también permite a Apple definir cómo debe comportarse el modelo, incluyendo la posibilidad de solicitar ajustes específicos a Google. Aun así, la empresa mantiene la capacidad de afinar el sistema por su cuenta, garantizando alineación con sus políticas de privacidad y experiencia de usuario.
El objetivo es claro: mejorar la calidad de las respuestas sin alterar la identidad del software de Apple.
Conversaciones más humanas y apoyo emocional
Otro avance importante está en la forma en que Siri manejará preguntas abiertas y situaciones sensibles. En lugar de mostrar listas de enlaces, el asistente deberá responder de forma directa, explicando hechos, cifras o conceptos científicos en un lenguaje claro y accesible.
También hay un cambio relevante en el tono de las interacciones. La nueva Siri apunta a ofrecer respuestas más largas y naturales, especialmente en conversaciones de apoyo emocional.
Históricamente, este ha sido uno de los puntos más débiles de los asistentes virtuales. Ahora, Apple quiere que Siri se acerque al nivel conversacional de herramientas como ChatGPT y el propio Gemini.
Este enfoque, sin embargo, implica riesgos. Casos anteriores muestran que errores en este tipo de interacciones pueden tener consecuencias serias, lo que hace que las decisiones sobre seguridad sean fundamentales.
Dos sistemas integrados en un solo asistente
Aunque Gemini será la base para razonamientos más complejos, Apple mantendrá sus sistemas locales para tareas simples. Funciones como configurar alarmas, enviar mensajes o crear recordatorios seguirán ejecutándose directamente en el dispositivo.
Cuando la solicitud sea ambigua o requiera más contexto, entrará en acción el sistema basado en Gemini. Un ejemplo es cuando el usuario pide enviar un mensaje a “mamá” sin tener ese contacto guardado. La IA podrá analizar mensajes anteriores e inferir quién es la persona correcta.
Combinar comandos simples con razonamiento avanzado es uno de los mayores desafíos actuales de la IA, y muchas plataformas ya han tenido dificultades con este equilibrio. Aun así, Apple parece decidida a ofrecer una experiencia unificada.
Lanzamiento gradual y visión a largo plazo
Las novedades llegarán de forma progresiva. Algunas mejoras se lanzarán en primavera, mientras que funciones más avanzadas, como la memoria de conversaciones y sugerencias proactivas basadas en agenda y ubicación, deberían anunciarse en la conferencia anual de desarrolladores de Apple en junio.
Este enfoque gradual coincide con análisis como los del especialista Ming-Chi Kuo, quien ya señalaba que Apple avanzaría paso a paso mientras prepara sus propios chips de inteligencia artificial.
En resumen, Apple apuesta a que Gemini solucione las mayores debilidades de Siri sin que el usuario perciba la presencia de Google. Si la estrategia funciona, Siri finalmente se sentirá realmente inteligente, sin dejar de ser, ante todo, un producto Apple.






