Principales puntos
- Google suspendió cuentas de suscriptores de Gemini Ultra que utilizaron OpenClaw para acceder a sus modelos
- Los bloqueos se realizaron sin aviso previo y afectaron incluso servicios como Gmail y Workspace
- El caso reabre el debate sobre quién controla el acceso a la infraestructura de inteligencia artificial
Google inició una serie de bloqueos contra suscriptores pagos de Gemini AI Ultra que utilizaron el agente de código abierto OpenClaw para conectarse a sus modelos de inteligencia artificial.
La decisión generó una fuerte reacción en la comunidad de desarrolladores y puso sobre la mesa nuevas preguntas sobre los límites de uso de las plataformas de IA.
Las restricciones comenzaron a mediados de febrero de 2026 y alcanzaron su punto más alto el 23 de febrero, cuando Varun Mohan, responsable de Google Antigravity y ex CEO de Windsurf, confirmó públicamente las medidas.
Según explicó, se detectó un aumento significativo de uso considerado indebido del backend de Antigravity, el asistente de programación impulsado por los modelos Gemini. De acuerdo con la compañía, ese uso afectó la calidad del servicio para otros usuarios.
Bloqueos a usuarios pagos generan indignación
Los suscriptores afectados reportaron errores 403 por violación de los Términos de Servicio, lo que les impidió acceder a Antigravity. Algunos pagaban alrededor de 249 dólares mensuales por el plan Gemini AI Ultra.
En ciertos casos, las restricciones también impactaron servicios vinculados como cuentas de Gmail y Google Workspace.
En foros de desarrolladores de IA de Google, publicaciones desde el 12 de febrero ya describían suspensiones repentinas sin comunicación previa. Varios usuarios aseguraron que no sabían que estaban infringiendo las reglas.
El núcleo del problema fue técnico. Usuarios de OpenClaw se autenticaban mediante tokens OAuth de Antigravity para enviar solicitudes a los modelos Gemini. Los sistemas automatizados de Google interpretaron ese tráfico como acceso no autorizado de terceros y activaron bloqueos de cuenta.
Mohan reconoció que algunos usuarios podrían no haber entendido que estaban incumpliendo los términos.
Indicó que la empresa buscará una vía para que ciertos afectados puedan recuperar el acceso, aunque subrayó que las limitaciones de capacidad obligan a priorizar a quienes utilizan el producto según lo previsto.
El creador de OpenClaw responde
Peter Steinberger, ingeniero de software austríaco y creador de OpenClaw, calificó la medida como excesivamente dura. En una publicación en X, advirtió a los usuarios sobre posibles riesgos al usar Antigravity y anunció que eliminaría el soporte de la herramienta dentro de OpenClaw.
Steinberger comparó la postura de Google con la de otras compañías del sector, afirmando que algunas suelen advertir antes de aplicar sanciones.
Poco después, se confirmó su incorporación a OpenAI, luego de que Sam Altman lo presentara públicamente como una figura clave para impulsar la próxima generación de agentes personales.
Lanzado a finales de 2025, OpenClaw superó rápidamente las 100.000 estrellas en GitHub y se consolidó como un proyecto de código abierto con respaldo de OpenAI.
Una tendencia de mayor control en el sector
El caso no es aislado. En enero, Anthropic también limitó el uso de tokens OAuth de suscripción en herramientas de terceros y en febrero formalizó nuevas reglas que prohíben explícitamente esa práctica.
Estos movimientos reflejan un cambio más amplio en la industria de la inteligencia artificial. Las empresas que inicialmente promovían ecosistemas más abiertos ahora enfrentan desafíos relacionados con costos, infraestructura y escalabilidad.
Los agentes autónomos y las integraciones externas han incrementado el volumen de uso más allá de lo que los modelos de suscripción fija estaban diseñados para soportar.
Al afirmar que el uso de credenciales en OpenClaw constituye una violación de los términos, Google reforzó una política de tolerancia cero. Para algunos, la decisión protege la estabilidad del servicio.
Para otros, marca un paso más hacia un control más estricto y centralizado del acceso a la inteligencia artificial.