Principales puntos:
- La Comisión Europea investiga si Google perjudica a los medios al aplicar sus nuevas reglas contra el “parasite SEO”.
- La empresa afirma que la investigación está mal dirigida y que podría beneficiar a estafadores y reducir la calidad de los resultados.
- El conflicto reabre el debate sobre cómo equilibrar la lucha contra el spam y la protección de los modelos de negocio de los medios.
Contexto: qué está pasando
Google enfrenta una nueva investigación de la Comisión Europea, que busca determinar si sus políticas contra el abuso de reputación de sitios, conocidas como site reputation abuse policies— están afectando injustamente a los medios informativos.
La investigación se ampara en la Ley de Mercados Digitales (DMA), una norma europea que busca garantizar que las grandes plataformas no abusen de su posición.
Algunos editores europeos afirman que Google devalúa a los medios legítimos que publican contenidos patrocinados o materiales de terceros.
Google, por su parte, sostiene que sus medidas son necesarias para combatir el parasite SEO, una práctica en la que actores maliciosos pagan a sitios con buena reputación para publicar contenido diseñado únicamente para manipular los resultados de búsqueda.
Desde que la empresa actualizó la política en 2024, medios importantes como CNN, Forbes, Time y The Wall Street Journal recibieron penalizaciones tras revisiones manuales.
La defensa de Google
La respuesta llegó de Pandu Nayak, científico jefe de Búsqueda en Google.
En una publicación del blog oficial, Nayak calificó la investigación como “equivocada y peligrosa”, argumentando que podría dañar a millones de usuarios europeos y favorecer a quienes crean contenido de baja calidad.
Google presentó tres argumentos principales:
- Precedente legal en Alemania: un tribunal alemán consideró válidas las políticas y consistentes en su aplicación.
- Protección al usuario: permitir manipulaciones pagadas, afirma la empresa, penalizaría a quienes producen contenido genuino y abriría la puerta a fraudes.
- Apoyo de creadores pequeños: según Google, la política “iguala el campo de juego” y evita que los sitios con tácticas engañosas superen a los que priorizan la calidad.
Además, la compañía precisó que las sanciones se aplican manualmente por revisores humanos y que no hay acciones automáticas por algoritmo en este ámbito.
El impacto en el periodismo y próximos pasos
El debate gira en torno a cómo mantener la integridad de los resultados de búsqueda sin obstaculizar las fuentes de ingreso legítimas de los medios.
Los editores sostienen que Google está castigando acuerdos publicitarios legítimos, precisamente en un momento crítico para el periodismo digital.
Las autoridades europeas, en cambio, temen que Google esté actuando de forma discriminatoria, lo cual podría violar la DMA. Si se confirma la infracción, las multas podrían alcanzar el 10 % de los ingresos globales de la empresa.
La investigación se encuentra en fase inicial. El próximo paso será la presentación formal de objeciones a Google, que podrá defender su postura.
El resultado determinará si la empresa deberá cambiar su política anti‑spam en Europa o si su estrategia será validada por los reguladores.