Principales destacados
- Un nuevo informe de Google y la Organización de las Naciones Unidas muestra cómo la inteligencia artificial ya ayuda a prever desastres naturales y acelerar respuestas de emergencia.
- Países de América Latina y el Caribe utilizan tecnologías basadas en IA para emitir alertas, evaluar daños y apoyar operaciones humanitarias.
- Brasil está entre las naciones que cuentan con integración entre sistemas oficiales de alerta y plataformas de Google para informar a la población en tiempo real.
La inteligencia artificial está asumiendo un papel cada vez más importante en una de las áreas más críticas de la actualidad: la protección de vidas frente al aumento de eventos climáticos extremos.
Un informe publicado por Google en colaboración con la Organización de las Naciones Unidas (ONU) muestra que herramientas basadas en IA ya están siendo utilizadas para anticipar desastres, proporcionar información más precisa a las autoridades y acelerar la recuperación de regiones afectadas en diversos países de América Latina y el Caribe.
Con el aumento de la frecuencia de huracanes, inundaciones, terremotos, incendios forestales y otros fenómenos naturales, gobiernos y organizaciones internacionales han comenzado a buscar soluciones capaces de ofrecer respuestas más rápidas.
Según el informe, la inteligencia artificial ha dejado de ser solo una tecnología prometedora y ha pasado a formar parte de operaciones reales de monitoreo, prevención y respuesta a emergencias, reduciendo el tiempo necesario para la toma de decisiones y permitiendo acciones más eficientes.
La inteligencia artificial anticipó la llegada de un huracán devastador
Entre los casos destacados se encuentra la actuación de la IA antes de la llegada del huracán Melissa, que afectó a Jamaica, Cuba y Haití. De acuerdo con el informe, los modelos meteorológicos desarrollados por Google lograron prever la trayectoria del fenómeno con aproximadamente cinco días de anticipación, un intervalo considerado extremadamente importante para que las autoridades organizaran planes de evacuación, prepararan equipos de emergencia y orientaran a la población.
La posibilidad de emitir alertas con varios días de anticipación representa un avance significativo en comparación con los métodos tradicionales de predicción, especialmente en regiones frecuentemente afectadas por eventos climáticos severos. Cuanto mayor sea el tiempo disponible para la preparación, mayores serán las probabilidades de reducir pérdidas humanas y materiales.
Tras el paso del huracán, la inteligencia artificial continuó desempeñando un papel esencial. Utilizando imágenes satelitales de alta resolución, sistemas basados en IA analizaron automáticamente más de 385 mil edificios y asignaron evaluaciones preliminares sobre el nivel de daños en cada estructura.
Este tipo de procesamiento, que normalmente requeriría semanas de trabajo manual, se realizó en un período mucho menor. La información ayudó a los equipos humanitarios a identificar rápidamente las áreas más críticas, permitiendo que alimentos, medicamentos, agua potable y equipos de rescate fueran enviados a los lugares de mayor necesidad.
Smartphones e imágenes satelitales amplían la capacidad de respuesta
Otro ejemplo presentado involucra a Venezuela. En el país, el Sistema de Alertas de Terremotos de Android transformó millones de smartphones en pequeños sensores sísmicos. Los dispositivos pueden detectar las primeras ondas generadas por un terremoto y compartir esa información con el sistema de monitoreo.
Cuando varios dispositivos identifican señales compatibles con actividad sísmica, el sistema calcula rápidamente la intensidad y la ubicación del evento, enviando alertas a usuarios que aún no han sentido los temblores. Incluso unos pocos segundos de anticipación pueden marcar una gran diferencia, permitiendo que las personas busquen refugio, interrumpan actividades peligrosas o se alejen de zonas de riesgo.
En Colombia, la inteligencia artificial también mostró su potencial tras fuertes inundaciones. La combinación de mapas de edificaciones generados por IA con imágenes satelitales permitió que la ONU y el gobierno colombiano realizaran evaluaciones rápidas de la infraestructura afectada.
Puentes, carreteras, barrios enteros y otras estructuras pudieron ser analizados en cuestión de horas, reduciendo drásticamente el tiempo necesario para recopilar información. Según el informe, el uso de estas herramientas ahorró semanas de trabajo y aceleró significativamente la llegada de asistencia a las comunidades afectadas.
Brasil fortalece el sistema de alertas con apoyo de Google
Brasil también aparece entre los países que utilizan tecnologías desarrolladas por Google para ampliar la comunicación con la población durante situaciones de emergencia. La iniciativa se lleva a cabo mediante una asociación con el Centro Nacional de Gestión de Riesgos y Desastres (CENAD), responsable de coordinar acciones relacionadas con eventos naturales en todo el país.
Gracias a esta colaboración, alertas oficiales sobre lluvias intensas, inundaciones, tormentas y otros eventos climáticos pueden mostrarse directamente en diferentes servicios de Google. La información de emergencia aparece en la Búsqueda de Google, en Google Maps y también se envía como notificaciones a dispositivos Android compatibles.
La integración entre plataformas digitales y organismos oficiales aumenta el alcance de las alertas y facilita el acceso de la población a información confiable en momentos críticos, cuando la rapidez en la comunicación puede ser decisiva para salvar vidas.
La cooperación internacional impulsa nuevas soluciones
El informe también destaca iniciativas desarrolladas en Uruguay y México. En estos países, agencias hidrológicas e instituciones responsables del monitoreo ambiental colaboran en proyectos que utilizan datos locales para alimentar modelos globales de inteligencia artificial.
Esta integración permite hacer más precisas las previsiones de inundaciones y mejorar los sistemas de monitoreo de incendios forestales. A medida que se incorporan más datos a los modelos, la IA puede identificar patrones con mayor eficiencia y proporcionar previsiones anticipadas para distintos tipos de desastres naturales.
Además de los beneficios para cada país de forma individual, el informe resalta la importancia de la colaboración internacional. Compartir datos, metodologías y tecnologías permite que diferentes regiones aprendan unas de otras y desarrollen sistemas cada vez más eficientes para enfrentar los desafíos impuestos por el cambio climático.
La combinación de inteligencia artificial, imágenes satelitales, sensores distribuidos y cooperación entre gobiernos demuestra que la tecnología puede desempeñar un papel estratégico en la construcción de comunidades más resilientes. En lugar de actuar solo después de una tragedia, estas herramientas ayudan a anticipar riesgos, orientar decisiones y acelerar la respuesta humanitaria.
A medida que los eventos climáticos extremos se vuelven más frecuentes en todo el mundo, iniciativas como esta muestran que la inteligencia artificial está dejando de ser solo un recurso tecnológico para convertirse en una aliada importante en la protección de millones de personas. El informe de Google y la ONU refuerza que invertir en innovación también significa invertir en prevención, adaptación climática y seguridad para las poblaciones más vulnerables.