Puntos clave:
- Demis Hassabis asegura que la reacción del mercado al modelo R1 de DeepSeek fue desproporcionada.
- Según el CEO de DeepMind, China aún estaría unos seis meses por detrás de la frontera occidental de la IA.
- El debate sobre la exportación de chips avanzados reaviva tensiones geopolíticas y preocupaciones de seguridad.
El CEO de DeepMind, Demis Hassabis, calificó como “completamente exagerada” la ola de pánico que sacudió a los mercados tras el lanzamiento del modelo de razonamiento R1 de la empresa china DeepSeek.
La declaración se produjo durante una entrevista con Bloomberg en el Foro Económico Mundial de Davos, y refuerza la idea de que, pese al rápido progreso chino, el liderazgo en inteligencia artificial de vanguardia sigue estando en Occidente.
Hassabis reconoció que las compañías chinas avanzan con rapidez, pero subrayó que eso no equivale a liderar la innovación. En su opinión, existe una diferencia clara entre alcanzar la frontera tecnológica actual y superarla con avances verdaderamente nuevos.
El impacto del modelo R1 de DeepSeek
Las palabras del directivo llegan casi un año después de que DeepSeek, con sede en Hangzhou, presentara el modelo R1 y provocara una fuerte sacudida en el sector tecnológico global. En aquel momento, las acciones de Nvidia cayeron un 17 % en un solo día, borrando cerca de 600.000 millones de dólares en valor de mercado, una pérdida histórica para una empresa estadounidense.
El temor se amplificó cuando DeepSeek afirmó que había desarrollado el modelo con menos de 6 millones de dólares, utilizando chips H800, versiones menos potentes de los semiconductores de Nvidia. Esto despertó dudas sobre si las empresas chinas podrían construir sistemas de IA competitivos a un coste muy inferior al de sus rivales occidentales.
Copiar no es lo mismo que innovar
Aunque calificó el trabajo de DeepSeek como impresionante, Hassabis fue tajante al diferenciar la reproducción de capacidades existentes de la innovación real. En entrevistas recientes, sostuvo que inventar algo nuevo es mucho más difícil que copiarlo, y afirmó no haber visto aún pruebas de que los laboratorios chinos estén redefiniendo los límites actuales de la IA.
El ejecutivo de Google también recordó que las empresas chinas operan bajo importantes restricciones, especialmente por los controles de Estados Unidos que limitan su acceso a los chips más avanzados.
Chips, geopolítica y el futuro de la IA
El debate se intensificó en Davos tras las críticas a la decisión del gobierno estadounidense de permitir exportaciones limitadas de chips avanzados de IA a China. Dario Amodei, CEO de Anthropic, comparó la medida con “vender armas nucleares a Corea del Norte”, alertando sobre los riesgos estratégicos.
Para Hassabis, la competencia geopolítica está empujando a acelerar decisiones sin la debida atención a la seguridad. El directivo prevé que la inteligencia artificial general podría llegar en un plazo de cinco a diez años, un escenario que transformaría el mercado laboral y exigiría estándares internacionales más sólidos en materia de seguridad y gobernanza.






