Principales destacados
- Google afirma que el 75% del nuevo código es generado por IA y revisado por humanos
- La cifra se triplicó desde 2024, mostrando una rápida aceleración de la automatización
- La empresa refuerza que la IA aumenta la productividad, pero mantiene a los ingenieros en el centro
El CEO de Google, Sundar Pichai, reveló un dato que ayuda a dimensionar el impacto de la inteligencia artificial dentro de la compañía: actualmente, el 75% de todo el nuevo código desarrollado ya nace con ayuda directa de sistemas de IA.
La declaración se realizó durante el evento Google Cloud Next 2026, en Las Vegas, y refleja una transformación estructural en la forma en que se crean los softwares.
A pesar de la magnitud de la cifra, Pichai subrayó que el rol humano sigue siendo esencial. Todo el código generado por inteligencia artificial pasa por una validación rigurosa de ingenieros, quienes revisan, ajustan y aprueban cada entrega antes de su implementación.
En otras palabras, la IA actúa como una poderosa aliada, pero no sustituye la responsabilidad técnica de los profesionales.
Crecimiento acelerado en el uso de IA
La evolución del uso de inteligencia artificial en el desarrollo dentro de Google ha sido rápida y constante. En 2024, la empresa ya había sorprendido al informar que más del 25% del código era generado por IA. Un año después, esa cifra se duplicó, alcanzando aproximadamente el 50%.
Ahora, en 2026, el salto al 75% no solo confirma la tendencia, sino que evidencia una aceleración aún mayor. En pocos años, la IA dejó de ser una herramienta de apoyo para convertirse en protagonista del proceso de programación.
Este avance está directamente relacionado con la adopción de modelos más avanzados y, sobre todo, con el concepto de sistemas agénticos. En este enfoque, las herramientas de IA funcionan como agentes capaces de ejecutar tareas complejas con mayor autonomía, siguiendo objetivos definidos por humanos.
La era de los agentes de IA en el desarrollo
Durante su presentación, Sundar Pichai describió este momento como el inicio de la llamada era Gemini agéntica. En ella, los desarrolladores dejan de escribir cada línea de código manualmente y pasan a coordinar agentes inteligentes que realizan gran parte del trabajo.
En la práctica, esto transforma profundamente el rol del ingeniero de software. En lugar de centrarse únicamente en programar, ahora actúa como estratega, definiendo problemas, guiando sistemas de IA y evaluando resultados.
Un ejemplo concreto fue el desarrollo de la aplicación Gemini para macOS. Utilizando herramientas internas como la plataforma Antigravity, los equipos lograron crear un prototipo funcional en Swift en apenas unos días. En un escenario tradicional, este proceso podría haber tomado semanas o incluso meses.
Además, Pichai mencionó una migración interna de código que se completó seis veces más rápido que el año anterior, gracias al uso de estos flujos de trabajo impulsados por inteligencia artificial.
Mayor productividad, no sustitución
A pesar del alto nivel de automatización, el mensaje de Google es claro: la inteligencia artificial no se está utilizando para reducir equipos, sino para ampliar capacidades.
Sundar Pichai afirmó que la empresa seguirá contratando ingenieros, reforzando la idea de que la IA funciona como un multiplicador de productividad. Con estas herramientas, un mismo equipo puede entregar más, probar más rápido e innovar en ciclos más cortos.
La empresa matriz Alphabet también demuestra esta confianza a través de sus inversiones. Para 2026, se espera un gasto de entre 175 mil millones y 185 mil millones de dólares en infraestructura, prácticamente el doble que el año anterior.
Gran parte de esta inversión estará destinada a centros de datos, servidores de alto rendimiento y chips especializados como las TPUs, fundamentales para entrenar y operar modelos de IA a gran escala.
Este nivel de inversión deja claro que la empresa no considera la IA como una tendencia pasajera, sino como la base de su estrategia tecnológica futura.
Una tendencia que domina el sector
El movimiento de Google refleja un cambio más amplio en toda la industria tecnológica. Otras grandes compañías, como Meta, también avanzan rápidamente en la adopción de inteligencia artificial para generar código.
Meta, por ejemplo, ha establecido metas internas para que algunos equipos alcancen niveles similares de automatización en 2026, con más del 75% del código producido con apoyo de IA.
Además, estudios recientes indican que aproximadamente el 42% del código generado a nivel global ya involucra inteligencia artificial. Las proyecciones apuntan a que este número alcanzará el 65% para 2027, consolidando a la IA como un elemento central en el desarrollo de software.
La diferencia entre el desempeño de Google y el promedio del mercado resalta la ventaja competitiva de las grandes tecnológicas, que cuentan con infraestructura robusta, grandes volúmenes de datos y equipos especializados para acelerar esta transición.
Aun así, la tendencia es que estas tecnologías se expandan rápidamente, llegando a empresas más pequeñas y desarrolladores independientes, democratizando el acceso a herramientas avanzadas de programación.