Principales puntos destacados:
- Google compara el diseño de Gemini con el nacimiento de las interfaces gráficas
- Los gradientes sustituyen a los íconos clásicos como lenguaje visual de la IA
- Formas circulares y animaciones suaves buscan generar confianza en el usuario
El Google reveló la filosofía de diseño detrás de la identidad visual del Gemini, su asistente de inteligencia artificial, y sorprendió al trazar un paralelismo con uno de los hitos más importantes del diseño digital: los íconos creados por Susan Kare para el Macintosh original, lanzado en 1984.
La explicación fue publicada por el equipo de Google Design y refuerza que la apariencia del Gemini no es solo estética, sino una pieza clave para hacer que la inteligencia artificial sea más comprensible para el público general.
Conectando la comprensión humana con la lógica de las máquinas
Según Google, los asistentes de IA representan hoy un territorio de diseño tan nuevo como lo fue la interfaz gráfica en los primeros años de la computación personal. En aquel entonces, Susan Kare logró transformar procesos abstractos en símbolos familiares, como la papelera, las herramientas de dibujo y el famoso rostro sonriente del Mac.
El gigante tecnológico sostiene que Gemini enfrenta un reto similar. En lugar de usar íconos representativos, el equipo apostó por gradientes visuales, concebidos como formas fluidas que transmiten energía, dirección y enfoque, ayudando al usuario a entender dónde debe prestar atención.
Gradientes, círculos y movimiento
Google explica que los gradientes de Gemini tienen bordes frontales más definidos y se difuminan progresivamente, creando una sensación de avance. Las formas circulares, por su parte, fueron elegidas porque suelen transmitir simplicidad, armonía y cercanía. El logotipo del Gemini, de hecho, surge del espacio negativo generado por cuatro círculos.
El movimiento también cumple un rol central. Cada animación tiene un inicio y un final claros, reflejando las acciones del usuario y haciendo más visible el proceso interno del sistema. La intención es que la IA no parezca una “caja negra”, sino algo comprensible y predecible.
Diseño para una herramienta en constante evolución
Para Google, diseñar Gemini implica generar confianza en un sistema que cambia y mejora continuamente. La empresa afirma que, cuando una tecnología puede resultar intimidante, el diseño debe ser suave y acogedor. Por eso, el uso de gradientes pulsantes, lenguaje claro y señales visuales transparentes busca que el usuario se sienta acompañado.
Esta estética ya se ha extendido a otros productos de la compañía. Desde finales de 2025, el clásico logotipo “G” de Google adoptó colores más vibrantes y efectos de gradiente, señalando una evolución más amplia de su identidad visual. El objetivo final es que Gemini se perciba como intuitivo, inmersivo, accesible y, sobre todo, confiable.






