Principales destacados
- Google presenta el atajo g.ai para facilitar el acceso a respuestas generadas por inteligencia artificial
- La compañía reconoce fallas de precisión y contrata ingenieros enfocados en la calidad de las respuestas de IA
- El avance de la búsqueda con IA genera dudas sobre la confiabilidad de la información y el futuro de la web
El Google dio un nuevo paso en su estrategia para llevar a los usuarios hacia experiencias de búsqueda impulsadas por inteligencia artificial.
El 6 de enero, la empresa lanzó el acceso directo g.ai, una forma más rápida de llegar a respuestas generadas por IA, al mismo tiempo que intensificó sus esfuerzos internos para corregir problemas persistentes de calidad.
La decisión se produjo después de que Google detectara que muchos usuarios añadían manualmente términos como “IA” a sus búsquedas para activar respuestas automáticas. Con g.ai, la compañía busca simplificar este proceso y acelerar la adopción del llamado Modo IA, su experiencia de búsqueda más avanzada.
El Modo IA y la nueva forma de buscar
De acuerdo con Robby Stein, vicepresidente de producto de Google Search, el Modo IA utiliza una técnica conocida como query fan-out, que divide una pregunta en múltiples búsquedas simultáneas. El objetivo es ofrecer respuestas más completas y contextuales, acercando la búsqueda tradicional a una experiencia conversacional.
Google también está probando una integración más profunda entre los AI Overviews y el Modo IA en dispositivos móviles, lo que permite a los usuarios pasar sin fricciones de resúmenes automáticos a interacciones más detalladas con la IA.
Errores de precisión bajo la lupa
A pesar del crecimiento, los problemas de calidad siguen siendo una preocupación central. Google comenzó a contratar ingenieros especializados en “Calidad de Respuestas de IA”, con salarios que pueden alcanzar los 244 mil dólares anuales. Las ofertas de empleo reconocen la necesidad de mejorar el manejo de consultas complejas y de investigar rápidamente qué falló cuando una respuesta es incorrecta.
Una investigación del periódico The Guardian reveló que los resúmenes de IA del buscador ofrecieron información engañosa en temas de salud, incluyendo recomendaciones consideradas peligrosas. También se detectó que una misma búsqueda puede generar respuestas distintas en momentos diferentes, en algunos casos citando fuentes que no respaldan la información presentada.
El debate ganó mayor visibilidad cuando Elon Musk señaló públicamente un error en el que la IA de Google indicaba de forma incorrecta el próximo año al responder una consulta sobre fechas futuras.
Consecuencias para la web y reacción del mercado
La expansión de las respuestas generadas por IA reabre el debate sobre el futuro de los medios y sitios web que dependen del tráfico proveniente de la búsqueda. Con más información mostrada directamente por la IA, existe el temor de que los usuarios hagan menos clics en enlaces externos.
Sin embargo, el mercado financiero ha reaccionado con optimismo. Las acciones de Alphabet, empresa matriz de Google, registraron una fuerte valorización en 2025, impulsadas por la confianza de los inversores en su estrategia de inteligencia artificial. Actualmente, los AI Overviews superan los 1.500 millones de usos mensuales en más de 200 países.
Con el lanzamiento de g.ai, Google acelera su apuesta por la búsqueda con IA, pero enfrenta el desafío clave de demostrar que estas respuestas pueden ser tan confiables como rápidas para millones de usuarios.






