Puntos clave:
- Tras el éxito de ChatGPT, Google aceleró su estrategia y llevó la IA generativa a todos sus productos principales.
- Gemini 3, su nuevo modelo, marca el inicio de una búsqueda más conversacional e integrada.
- Persisten las dudas sobre
Cuando OpenAI lanzó ChatGPT a finales de 2022, su éxito fue inmediato. Para Google, aquello fue una sacudida. Durante años, la empresa se veía a sí misma como líder en inteligencia artificial, pero de pronto parecía ir a la zaga. Tres años después, el panorama está cambiando.
El gigante de Mountain View reorganizó su estructura interna y colocó la IA generativa en el centro de su estrategia. Su nuevo modelo, Gemini 3, se estrenó directamente dentro de Google Search, el producto más valioso de la compañía.
De espectadora a protagonista
Dentro de Google, la reacción ante el lanzamiento de ChatGPT fue una mezcla de sorpresa y frustración.
Muchos ingenieros ya trabajaban en proyectos similares que nunca salieron a la luz por temores sobre errores o sesgos. Sin embargo, la apuesta de OpenAI demostró que los usuarios estaban dispuestos a usar la tecnología aunque no fuera perfecta.
La respuesta de Google fue unir dos de sus principales laboratorios: Google Brain y DeepMind. De esa fusión nació Gemini, la familia de modelos de IA que ahora impulsa desde el asistente conversacional hasta funciones integradas en Android, YouTube y la búsqueda.
Reinventando la búsqueda en tiempos de respuestas instantáneas
El cambio más visible ocurre en Google Search, que ahora muestra AI Overviews, resúmenes automáticos que brindan respuestas directas sin que el usuario tenga que hacer clic en enlaces.
Esta innovación promete facilitar la experiencia, pero también plantea un desafío: si la gente deja de visitar los sitios web, ¿cómo sobrevivirán los creadores de contenido que alimentan a la propia web?
Analistas prevén que la cuota de mercado de Google en la publicidad de búsqueda caiga por debajo del 50% para 2026, aunque la empresa asegura que el aumento en el número total de búsquedas compensa la disminución de clics en anuncios.
Google confía en que seguirá generando ingresos, aunque el modelo cambie.
El reto de mantener viva la web abierta
La nueva búsqueda basada en IA podría redefinir el equilibrio de toda la red. Expertos y líderes de empresas tecnológicas, como el CEO de Cloudflare, advierten que si los creadores dejan de recibir tráfico y monetización, cada vez habrá menos contenido original para entrenar e impulsar modelos de IA.
Algunos proponen que compañías como Google paguen comisiones a los sitios cuyos datos alimentan sus respuestas automáticas.
Por ahora, Google apuesta a que una búsqueda más eficiente aumentará el uso de sus servicios, manteniendo su posición dominante.
La empresa parece convencida de que, una vez más, saldrá fortalecida de una transformación tecnológica global.