Principales destacados
- Custodia institucional: Google desarrolla un servicio para que los bancos protejan criptomonedas y activos tokenizados.
- Claves distribuidas: la tecnología MPC distribuye el control criptográfico entre distintos sistemas, evitando que una sola parte concentre la clave privada completa.
- Competencia en el mercado: la iniciativa sitúa a Google Cloud frente a empresas especializadas como Fireblocks, Fordefi y BitGo.
Google quiere competir en un mercado que exige confianza por encima de todo: la protección de criptomonedas y activos digitales de instituciones financieras. La empresa presentó Google Multi-Party Compute (MPC), un servicio de custodia y firma de transacciones que utiliza criptografía para reducir los riesgos de robo y uso indebido de claves privadas.
La novedad se presentó el miércoles 28 de octubre, durante el primer simposio de activos digitales de Google, celebrado en Nueva York. El producto se encuentra en una fase de pruebas privada y su lanzamiento comercial está previsto para principios de 2027, según información publicada por CoinDesk.
🔐 El secreto está en no concentrar las claves
La propuesta de Google parte de uno de los principales problemas de seguridad del mercado de las criptomonedas: proteger las claves privadas que autorizan los movimientos de activos digitales.
En la arquitectura tradicional, la exposición o el compromiso de una clave puede permitir que un atacante transfiera los fondos asociados. La computación multipartita, conocida por las siglas MPC, busca reducir ese riesgo al distribuir el control de la firma entre distintas partes.
¿Cómo funciona en la práctica? En lugar de almacenar una clave privada completa en un único sistema, la tecnología utiliza fragmentos criptográficos almacenados por separado. Estos fragmentos participan en el proceso de firma sin necesidad de reconstruir la clave completa en un único lugar.
Por ejemplo, un banco podría mantener una parte del mecanismo en Google Cloud, otra en su propia infraestructura y una tercera en un proveedor de nube competidor.
Esta distribución crea barreras adicionales frente al compromiso de un único entorno. También permite que la institución defina cuántas partes deben participar para autorizar una operación.
🛡️ El banco mantiene el control
Google Multi-Party Compute también incorpora mecanismos para aplicar las políticas de seguridad de las instituciones financieras.
El servicio utiliza Confidential Space, un entorno de Google Cloud basado en el aislamiento por hardware, para verificar las transacciones de acuerdo con reglas previamente definidas.
Entre los controles posibles se encuentran:
• Límites máximos para las transferencias.
• Carteras de destino previamente aprobadas.
• Autorizaciones que requieren la participación de diferentes departamentos.
• Umbrales de firma, como dos participantes de tres o cinco de siete.
💡 La idea central es separar la capacidad de mover activos de la concentración del poder en una única clave o sistema.
Según Google, los clientes mantienen el control del material criptográfico y la empresa no puede leer los fragmentos de las claves en formato no cifrado.
Esta característica es importante para los bancos que necesitan demostrar controles de seguridad y gobernanza sobre los activos bajo su custodia.
🪙 Bitcoin, Ethereum y Solana entran en escena
El servicio se ha desarrollado para atender la custodia institucional de criptomonedas y activos tokenizados.
En la primera versión, Google prevé ofrecer compatibilidad con los algoritmos de firma ECDSA y Ed25519. La documentación de Google Cloud también describe la compatibilidad con la custodia institucional de Bitcoin, según Cointelegraph.
La empresa afirma que la arquitectura está diseñada para permitir la incorporación de criptografía poscuántica en el futuro, aunque todavía no ha anunciado un calendario para esta evolución.
Otro detalle llama la atención: Alphabet, la empresa matriz de Google, ya ha comenzado a utilizar la tecnología para proteger sus propios activos digitales en las redes Ethereum y Solana. Sin embargo, la compañía no ha especificado qué activos están involucrados.
El uso interno puede ayudar a probar la infraestructura en condiciones reales, aunque no sustituye las auditorías independientes ni las evaluaciones externas de seguridad.
🚨 ¿Por qué los bancos están interesados?
La demanda de custodia institucional está vinculada a la expansión de la tokenización y al uso de cadenas de bloques por parte de empresas financieras reguladas.
A medida que los activos tradicionales comienzan a representarse digitalmente, aumenta la necesidad de contar con una infraestructura capaz de controlar transferencias, gestionar permisos y reducir el riesgo de pérdidas irreversibles.
El historial de ataques ayuda a explicar esta preocupación.
Según datos de Chainalysis citados en el material de referencia, el compromiso de claves representó el 43,8 % de las criptomonedas robadas en 2024. Por su parte, los datos de DeFiLlama indican que aproximadamente el 40 % de los 16.690 millones de dólares perdidos en ataques informáticos y exploits se debieron al compromiso de claves.
🗣 La visión de Google Cloud: Rich Widmann, director de estrategia de activos digitales de la división, afirmó a CoinDesk que las instituciones financieras reguladas necesitan una infraestructura escalable y probada para proteger los activos de sus clientes a medida que avanzan en la adopción de cadenas de bloques y la tokenización.
🏦 Una disputa con especialistas en custodia
Google no está entrando en un mercado vacío. Empresas como Fireblocks, Fordefi y BitGo ya operan en el ámbito de la custodia, la seguridad y los movimientos de activos digitales.
La diferencia estratégica también reside en su posicionamiento. Google pretende ofrecer una infraestructura en la nube a instituciones que buscan un proveedor tecnológico sin tener que depender necesariamente de empresas que compiten directamente con ellas por sus clientes en el mercado financiero.
El simposio de Nueva York contó con representantes de instituciones como Morgan Stanley, Citi y Wells Fargo, además de la plataforma de criptomonedas OKX. Sin embargo, la presencia de estas empresas en el evento no significa que todas sean clientes o socias del nuevo producto.
La fase de pruebas privada ya involucra a socios de desarrollo y grandes instituciones financieras, pero Google no ha revelado sus nombres.
⚖️ ¿Qué falta por demostrar?
A pesar de las promesas de seguridad, la solución todavía debe demostrar cómo se comporta en operaciones a gran escala y en escenarios adversos.
El propio modelo de distribución de claves no elimina todas las dependencias. Aunque los fragmentos estén repartidos entre distintos proveedores, los bancos seguirían dependiendo de parte del software de Google y de la capa encargada de aplicar las políticas de transacción.
Tampoco se han publicado resultados de comparaciones de rendimiento verificadas de forma independiente.
El precio sigue sin definirse y la empresa prevé comercializar el servicio a principios de 2027.
Hasta entonces, el desafío será convertir la propuesta criptográfica en una infraestructura que las instituciones financieras puedan evaluar, auditar e integrar en sus sistemas existentes.
Google quiere hacer más segura la custodia de activos digitales sin exigir a los bancos que concentren el control en un solo lugar. La cuestión ahora es si la combinación de nube, criptografía distribuida y gobernanza será suficiente para conquistar un mercado en el que la confianza debe demostrarse, no solo prometerse.