Puntos clave:
- Las funciones de inteligencia artificial en Google Drive ahora generan resúmenes automáticos de archivos sin solicitud explícita.
- El modelo de activación por defecto, con opción de desactivación manual, provocó incomodidad entre usuarios y expertos en privacidad.
- Google asegura que los datos no se utilizan para entrenar IA y permanecen cifrados.
El lanzamiento reciente de las Funciones Inteligentes con inteligencia artificial en Google Drive provocó una reacción negativa entre usuarios preocupados por la privacidad.
La herramienta, impulsada por Gemini, crea resúmenes automáticos de carpetas y documentos y se activa por defecto para suscriptores de Gemini y clientes de Google Workspace.
El principal foco de crítica no es solo la existencia del recurso, sino la forma en que fue implementado. En lugar de solicitar consentimiento previo, Google optó por habilitar la función automáticamente, dejando en manos del usuario la decisión de desactivarla.
Resúmenes automáticos sin consentimiento explícito
Al abrir una carpeta en Drive, el usuario pasa a ver un resumen generado por IA que analiza documentos, archivos PDF e incluso imágenes escaneadas. Según el sitio Android Authority, la función va más allá de los nombres de archivos y examina el contenido real almacenado.
Consultado sobre el uso del modelo de exclusión manual en lugar de activación opcional, Google afirmó que contratar una suscripción de IA implica aceptar la prueba de nuevas funciones. La empresa sostiene que mantiene todo activado por defecto para que el usuario aproveche de inmediato el valor del servicio.
Las garantías de Google no convencen a todos
Google afirma que los datos procesados por la IA permanecen en un espacio privado y no se utilizan para entrenar modelos de inteligencia artificial. También señala que toda la información está cifrada tanto en reposo como en tránsito.
Sin embargo, críticos señalan que, al gestionar las claves de cifrado, la propia empresa conserva la capacidad técnica de acceder a los archivos. Para muchos usuarios, este punto debilita la promesa de privacidad total.
Un patrón más amplio de cuestionamientos legales
La controversia en torno a Drive se suma a otras discusiones sobre la integración de Gemini en servicios del ecosistema Google. Una demanda colectiva en Estados Unidos acusa a la empresa de haber activado funciones de IA en productos como Gmail y Meet sin un consentimiento claro, permitiendo el acceso a comunicaciones privadas.
Google responde que las funciones inteligentes existen desde hace años y reitera que no utiliza el contenido personal de los usuarios para entrenar Gemini. Aun así, el debate sobre control y transparencia continúa creciendo.
Cómo desactivar la función y qué están haciendo los usuarios
Los usuarios preocupados por la privacidad pueden desactivar las Funciones Inteligentes desde la configuración de Google Workspace. El inconveniente es que esta acción también deshabilita otras herramientas útiles, como la escritura inteligente y las respuestas automáticas.
Ante este escenario, algunos optan por medidas más drásticas, como trasladar documentos sensibles a servicios con cifrado del lado del cliente, donde el proveedor de la nube no puede acceder al contenido. Para este grupo, el mensaje es claro: el control de los datos personales debe permanecer siempre en manos del usuario.