Principales puntos
- Demis Hassabis propone entrenar una IA con conocimientos previos a 1911 y evaluar si podría redescubrir la relatividad general
- Elon Musk considera que el criterio es demasiado exigente y más cercano a la superinteligencia que a la IAG
- El debate reabre la discusión sobre qué significa realmente alcanzar la inteligencia artificial general
El concepto de Inteligencia Artificial General vuelve a ocupar el centro del debate global tras una propuesta ambiciosa de Demis Hassabis, director ejecutivo de Google DeepMind.
Durante una intervención en el Indian Institute of Science, en el marco del India AI Impact Summit 2026, Hassabis planteó un experimento mental que rápidamente fue bautizado como “test Einstein”.
La propuesta consiste en entrenar un sistema de IA utilizando únicamente el conocimiento disponible hasta 1911 y comprobar si sería capaz de desarrollar por sí mismo la teoría de la relatividad general, formulada por Albert Einstein en 1915.
Para Hassabis, un logro de ese tipo demostraría que finalmente hemos alcanzado una IAG auténtica.
Un estándar más alto que los benchmarks tradicionales
Hoy en día, el rendimiento de los sistemas de IA suele medirse mediante exámenes estandarizados, competiciones de programación y olimpiadas matemáticas. Los modelos actuales ya superan con éxito muchas de estas pruebas. Sin embargo, para Hassabis esto no basta.
El ejecutivo describe las capacidades actuales como una “inteligencia irregular”. Los sistemas pueden resolver problemas extremadamente complejos, pero todavía fallan en tareas básicas cuando se presentan de forma diferente a los ejemplos vistos durante el entrenamiento.
Según su visión, una verdadera IAG debe demostrar creatividad genuina, aprendizaje continuo y planificación estratégica a largo plazo.
Durante el evento celebrado en el Bharat Mandapam, en Nueva Delhi, Hassabis afirmó que el mundo atraviesa un momento decisivo. Estimó que la IAG podría llegar en un plazo de cinco a ocho años y que su impacto podría ser hasta diez veces mayor que el de la Revolución Industrial, concentrado en apenas una década.
Musk responde y eleva el debate
La reacción no tardó en llegar. En una publicación en la red X, Elon Musk cuestionó la propuesta, señalando que el estándar planteado podría ser excesivo.
Según Musk, si una IA es capaz de redescubrir la relatividad general y además puede replicarse millones de veces, eso superaría la definición de IAG y se acercaría más a la superinteligencia artificial. En su opinión, el “test Einstein” confunde dos niveles distintos de avance tecnológico.
El intercambio resulta aún más llamativo si se considera que en 2025 Musk había apoyado públicamente a Hassabis en una discusión contra Yann LeCun, quien cuestionaba la coherencia del concepto de inteligencia general. En aquella ocasión, Musk respaldó la postura del CEO de DeepMind. Ahora, la discrepancia evidencia que ni siquiera los principales referentes del sector comparten una visión unificada.
¿Qué define realmente la IAG?
En el fondo, la controversia gira en torno a una pregunta clave: ¿qué significa exactamente alcanzar la inteligencia artificial general?
Para Hassabis, implica crear sistemas capaces de reproducir todas las habilidades cognitivas humanas, incluidas las grandes innovaciones científicas. Para Musk, es necesario distinguir claramente entre inteligencia general y superinteligencia.
Mientras tanto, el debate trasciende el ámbito técnico y se extiende a cuestiones regulatorias y geopolíticas. Hassabis defendió un enfoque científico responsable, con salvaguardas, monitoreo constante y cooperación internacional a medida que los sistemas de IA ganan autonomía.
Sea el “test Einstein” un futuro referente o simplemente una provocación intelectual, ya ha conseguido lo que pocos logran: redefinir la conversación global sobre qué esperamos realmente de la próxima generación de inteligencia artificial.