Orkut recupera la marca, abre el camino para una nueva empresa y prepara su regreso

Rene Fraga
10 minutos de lectura

Principales puntos

  • La marca vuelve a manos de su fundador. Orkut Büyükkökten afirma haber recuperado la marca y la propiedad intelectual para hacer posible el relanzamiento de la red social.
  • Una nueva empresa está detrás del proyecto. La estructura empresarial busca dar al emprendedor autonomía para desarrollar el producto y definir su futuro, sin depender de las decisiones estratégicas de un gigante como Google.
  • La nostalgia se ha convertido en un activo empresarial. La campaña de apoyo ya ha movilizado a cientos de miles de personas, pero el desafío ahora es transformar el reconocimiento de marca en usuarios activos, financiación y un producto sostenible.

El regreso de Orkut comienza mucho antes de que una nueva aplicación llegue al teléfono móvil. El primer paso fue recuperar algo que su fundador no controlaba cuando la red social conquistó a millones de brasileños: los derechos sobre la propia marca.

Después de años de conversaciones, Orkut Büyükkökten afirma haber recuperado la marca y la propiedad intelectual en septiembre de 2025. Ahora, la estrategia consiste en construir una nueva plataforma, con una empresa detrás del proyecto y una propuesta que va más allá de reproducir las comunidades, los testimonios y los scraps que marcaron internet en la década de 2000.

El movimiento también ayuda a explicar por qué la dirección orkut.com ha vuelto a despertar interés. La marca no es solo el recuerdo de una red social que cerró en 2014. Es un nombre que ya llega al mercado con reconocimiento internacional y una comunidad afectiva que otras startups necesitan construir desde cero.

🔑 El primer paso fue recuperar lo que pertenecía a Google

Cuando Orkut se lanzó en enero de 2004, Büyükkökten trabajaba en Google como ingeniero de software. El proyecto nació dentro de la empresa, aprovechando la política que permitía a los empleados dedicar parte de su tiempo a iniciativas propias.

El éxito, especialmente en Brasil, transformó el servicio en un fenómeno cultural. Sin embargo, la propiedad de la plataforma seguía vinculada a Google, que decidió cerrarla el 30 de septiembre de 2014.

El fundador no tenía control sobre esa decisión. El cierre dejó una importante lección empresarial: haber creado un producto no significaba tener autonomía para determinar su futuro.

💡 La diferencia ahora está en la estructura de control: el nuevo Orkut nace de una iniciativa que su fundador pretende dirigir a través de una empresa propia, con mayor autonomía sobre el desarrollo y el rumbo del negocio.

En una entrevista con EXAME, Büyükkökten atribuyó a la recuperación de los derechos la posibilidad de relanzar la marca. Según él, la iniciativa exigió años de conversaciones antes de alcanzar el resultado anunciado en septiembre de 2025.

El cambio no significa que la antigua red social vaya a reabrir tal como era. El plan consiste en desarrollar un nuevo servicio, adaptado a los teléfonos inteligentes y a los hábitos actuales de comunicación, preservando el nombre y la idea de conectar a las personas.

🏢 La empresa ya tiene CEO y CTO

La recuperación de la marca adquiere otra dimensión cuando se observa junto con la estructura empresarial identificada por Google Discovery en su investigación publicada el 9 de octubre.

Orkut, Inc. cuenta con un equipo ejecutivo vinculado al proyecto, con Büyükkökten como CEO y John R. Murphy como CTO y cofundador, según los perfiles profesionales consultados por GD.

Murphy tiene experiencia relevante para esta iniciativa. Trabajó durante más de 11 años en Google y fue cofundador de Hello Network, la empresa responsable de la red social Hello, que también contó con Büyükkökten entre sus creadores.

La conexión entre ambos no es reciente. Ya se habían enfrentado al desafío de desarrollar una red social después del cierre del Orkut original. Ahora, la marca recuperada ofrece una ventaja que Hello no tenía: un nombre reconocido por millones de personas.

🔎 ¿Qué representa esto? La combinación de derechos recuperados, liderazgo ejecutivo y experiencia previa en redes sociales apunta a una estructura organizada para desarrollar el nuevo producto. Sin embargo, esto no permite concluir que la plataforma esté lista ni que su lanzamiento sea inminente.

Es importante distinguir la identificación pública de la empresa de otros datos que todavía no se han divulgado. El material disponible no confirma en detalle la inversión captada, la composición societaria completa, el capital necesario para la operación ni el modelo de ingresos.

La marca puede ser el mayor activo del negocio

El caso de Orkut ayuda a entender una diferencia importante entre crear una startup y relanzar una marca histórica.

Una empresa nueva necesita ganar reconocimiento, explicar su propuesta y convencer a las personas para que prueben un servicio desconocido. El nuevo Orkut parte con una ventaja: mucha gente ya sabe lo que representa ese nombre, especialmente en Brasil.

Sin embargo, esa familiaridad no equivale a una base de usuarios garantizada.

La antigua red llegó a reunir 40 millones de brasileños, según cifras presentadas por el fundador en una entrevista de 2016. A lo largo de su existencia, habría acumulado 300 millones de usuarios en todo el mundo, considerando el total histórico y no la audiencia simultánea o mensual.

Las cifras muestran la dimensión que alcanzó la marca, pero pertenecen a otra época de internet. El nuevo negocio tendrá que conquistar usuarios en un mercado dominado por plataformas móviles, sistemas de recomendación y formatos de contenido muy diferentes de aquellos que popularizaron el servicio original.

La marca abre la puerta. El producto tendrá que convencer a las personas para que se queden.

Este es el punto central de la recuperación comercial de Orkut. La nostalgia puede generar atención, visitas y suscripciones. Para sostener una empresa, será necesario transformar ese interés en un uso recurrente y encontrar una forma de financiar la operación.

🚀 El próximo capítulo depende de la ejecución

La campaña de apoyo ya ha demostrado tener alcance internacional. El 9 de octubre, GD informó que el proyecto había superado las 300.000 firmas, procedentes de 135 países.

En una entrevista posterior con EXAME, Büyükkökten afirmó que la cifra había avanzado hasta casi 500.000 personas en cuatro días, distribuidas en 162 países, con Brasil representando el 63 % de las firmas en ese momento.

Las dos mediciones corresponden a momentos diferentes de la campaña. En cualquier caso, el resultado indica una movilización importante, pero no debe interpretarse como el número de cuentas registradas ni de usuarios activos.

El fundador también afirma que la disponibilidad de recursos financieros influirá en la velocidad del desarrollo. Todavía no ha presentado públicamente una estimación de la inversión necesaria ni una fecha oficial de lanzamiento.

💰 El desafío empresarial consiste en transformar tres activos en una operación real:

  • Marca: recuperar el reconocimiento construido durante la primera etapa de Orkut.
  • Equipo: reunir la capacidad técnica y la experiencia necesarias para desarrollar la nueva plataforma.
  • Comunidad: convertir el interés demostrado en la campaña en participación efectiva cuando el servicio esté disponible.

El proyecto también pretende incorporar inteligencia artificial para facilitar conexiones, ayudar en la moderación y organizar encuentros presenciales. Estas ideas todavía deben demostrarse en un producto público.

La recuperación de los derechos y la estructura ejecutiva son avances importantes, pero no sustituyen las siguientes etapas: desarrollo, financiación, seguridad, moderación y definición de un modelo de negocio sostenible.

Por tanto, Orkut no solo está intentando recuperar una red social. Está tratando de transformar una marca histórica en una nueva empresa tecnológica, con autonomía para decidir qué construir y cómo hacerlo.

La marca ya tiene historia. La empresa ya cuenta con nombres vinculados a su dirección. Y la campaña ha comenzado a reunir a personas interesadas.

La próxima prueba será demostrar que esta combinación puede producir algo que vaya más allá de la nostalgia.

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Renê Fraga es fundador de Google Discovery y editor en jefe de Eurisko, un ecosistema editorial independiente dedicado a la tecnología, la ciencia y la innovación. Profesional del marketing digital, con posgrado por la ESPM, sigue de cerca a Google desde la década de 2000 y escribe desde hace más de 20 años sobre tecnología, productos digitales e inteligencia artificial. Fundó Google Discovery en 2006, convirtiéndolo en uno de los principales sitios especializados en Google en Brasil, y fue columnista de TechTudo (Globo.com).
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