Principales destacados:
- Google ha reducido la exigencia de títulos universitarios en sus procesos de contratación.
- Según Sergey Brin, muchos talentos aprenden de forma autodidacta fuera de la universidad.
- El cambio refleja una tendencia más amplia del sector tecnológico, impulsada por la inteligencia artificial y la contratación basada en habilidades.
El cofundador de Google, Sergey Brin, reconoció que la empresa ha contratado a un número significativo de profesionales que no cuentan con un título universitario.
La declaración se realizó durante un encuentro con estudiantes de ingeniería de la Stanford University, en el evento de clausura del centenario de la Escuela de Ingeniería.
De acuerdo con Brin, muchos de estos profesionales destacan por aprender por su cuenta y resolver problemas de manera práctica, a menudo fuera de los caminos académicos tradicionales.
Para el ejecutivo, la capacidad de encontrar soluciones reales pesa más que las credenciales formales en varias funciones dentro de la compañía.
Menos títulos, más habilidades reales
Datos del Burning Glass Institute muestran que esta transformación es medible. Entre 2017 y 2022, el porcentaje de vacantes en Google que exigían un título universitario cayó del 93% al 77%.
Google no está solo en este movimiento. Empresas como Microsoft, Apple y Cisco también han flexibilizado sus requisitos académicos, apostando cada vez más por competencias técnicas y experiencia práctica.
El impacto de la inteligencia artificial
Brin relacionó este nuevo enfoque con el avance acelerado de la inteligencia artificial, que está transformando los puestos de nivel inicial y cuestionando el valor tradicional de los diplomas.
Según él, tomar decisiones educativas basadas únicamente en el miedo a la automatización puede ser un error.
Aunque Brin conoció al otro cofundador de Google, Larry Page, durante sus estudios de posgrado en Stanford en 1994, hoy reconoce que ese camino académico no es el único ni necesariamente el más adecuado para todos los perfiles.
Universidades frente a un nuevo escenario
Para Brin, las consecuencias van más allá de las empresas y alcanzan directamente a las universidades. El ejecutivo considera que las instituciones de educación superior deben replantear su papel en un mundo donde las compañías priorizan habilidades concretas por encima de los títulos.
Estudios recientes indican que la mayoría de los empleadores ya utiliza modelos de contratación basados en competencias y que estos profesionales suelen rendir mejor que aquellos seleccionados únicamente por su formación académica.
El mensaje es claro: el mercado laboral está cambiando, y la educación formal enfrenta el desafío de adaptarse.






