En julio de 2015, la fiesta de cumpleaños de Elon Musk se convirtió en el escenario de un acalorado debate entre el empresario y Larry Page, co-fundador de Google, sobre el destino de la inteligencia artificial (IA).
Mientras celebraban en el Valle del Silicio, Musk advertía que la IA podría ser la perdición de la humanidad, una visión con la que Page discrepaba vehementemente.
Esta discrepancia, que en ese momento parecía solo una discusión filosófica, marcó el comienzo del fin de una amistad que había durado más de una década.
Después de la fiesta, Musk y Page dejaron de hablarse, y algunas semanas después, Musk, molesto con la visión optimista de Page sobre la IA, inició conversaciones con Sam Altman.
Este encuentro resultó en la creación de OpenAI, una startup destinada a proteger al mundo de la potencial amenaza de la inteligencia artificial.
A partir de ese momento, las visiones contrastantes de Musk y Page sobre el papel de la IA en la sociedad los colocaron en lados opuestos de una batalla que daría forma al futuro de la tecnología.
Arte (créditos): NY Times