Puntos clave
- Apple confirmó que la Siri completamente rediseñada llegará recién en otoño de 2026.
- La asistente integrará modelos avanzados de IA de Google, incluido Gemini 3 Pro.
- La compañía asegura que la privacidad seguirá bajo control con su propia arquitectura en la nube.
La Apple decidió postergar el mayor rediseño de la Siri desde su lanzamiento.
La empresa anunció que la nueva versión completa de la asistente solo estará disponible en el otoño de 2026 y confirmó una alianza estratégica con Google para potenciarla con inteligencia artificial de última generación.
El movimiento representa un cambio relevante en la estrategia histórica de Apple, que tradicionalmente priorizó el desarrollo interno de sus tecnologías clave.
El acuerdo, estimado en alrededor de 1.000 millones de dólares anuales, permitirá que el modelo Gemini forme parte del núcleo de la próxima generación de Siri, en un contexto de fuerte competencia con soluciones de Microsoft y OpenAI.
Lanzamiento gradual hasta la versión final
Antes de la gran renovación, Apple planea introducir una versión intermedia llamada Siri 2.0. Esta actualización llegaría en la primavera de 2026 junto con iOS 26.4 y funcionará como un paso previo hacia la Siri 3.0, prevista para el segundo semestre del año.
Esta etapa inicial traerá mejoras claras en la capacidad de conversación y comprensión de contexto, ya impulsadas por la tecnología de Google.
La versión final, en cambio, debutaría junto con nuevos iPhone y posiblemente con el primer dispositivo plegable de Apple.
Más autonomía y un gran salto técnico
Apple describe internamente la nueva Siri como basada en “inteligencia accionable”. En la práctica, esto permitirá que la asistente ejecute tareas complejas y encadenadas entre aplicaciones sin necesidad de intervención constante del usuario.
El salto técnico es significativo. Mientras los modelos actuales de Apple trabajan con cerca de 150.000 millones de parámetros, Gemini 3 Pro supera ampliamente el billón.
Bajo este esquema, el modelo de Google se encarga de planificar y sintetizar información, mientras que los sistemas propios de Apple gestionan tareas más simples y sensibles.
Privacidad como eje central del acuerdo
A pesar de integrar tecnología externa, Apple insiste en que la privacidad sigue siendo un pilar fundamental.
Los modelos de Google se ejecutan dentro de la infraestructura Private Cloud Compute de la propia Apple, lo que evita que los datos de los usuarios lleguen a los servidores de Google o se utilicen para entrenamiento.
El retraso, según la compañía, se debe a limitaciones estructurales de una versión inicial que no cumplió con los estándares de calidad. En 2025, Craig Federighi explicó que fue necesario reconstruir Siri con una arquitectura más profunda y completamente integrada.
Con esta alianza, Google gana presencia directa en más de mil millones de iPhone activos, mientras Apple obtiene acceso inmediato a capacidades de IA competitivas.
La empresa asegura que sigue desarrollando sus propios modelos a gran escala para, en el futuro, prescindir de la colaboración, aunque sin un calendario definido.