La IA no es una burbuja y debe redefinir la productividad y el acceso en Brasil, afirma presidente de Google

Rene Fraga
5 minutos de lectura

Principales destacados

  • La inteligencia artificial es una transformación estructural que ya impacta decisiones empresariales en tiempo real
  • La tecnología puede crear abundancia al reducir costos y ampliar el acceso a recursos esenciales
  • El uso de IA en la rutina ejecutiva demuestra que dejó de ser soporte y se volvió protagonista

La inteligencia artificial ha dejado de ser solo una promesa tecnológica para convertirse en una de las principales fuerzas de transformación económica en la actualidad. Para Fábio Coelho, líder de la operación de Google en el país, no hay dudas sobre su relevancia. “No es una burbuja”, afirma el ejecutivo, reforzando que la tecnología llegó para redefinir la forma en que personas y empresas operan.

Según él, la IA inaugura un nuevo ciclo económico al ampliar la capacidad humana para resolver problemas complejos. “La inteligencia artificial puede crear abundancia”, señala. Esta afirmación resume una visión optimista, pero basada en cambios concretos que ya están ocurriendo, desde aumentos de productividad hasta nuevas formas de acceso a bienes esenciales.

IA como un “segundo cerebro” en el día a día

En la práctica, la inteligencia artificial ya está profundamente integrada en la rutina de liderazgo. Coelho describe una relación constante con la tecnología. “Paso todo el día preguntando y conversando con la inteligencia artificial”, afirma.

Este uso va mucho más allá de tareas simples. La IA organiza agendas, registra reuniones automáticamente y contribuye directamente a decisiones estratégicas. El ejecutivo destaca que el avance reciente ha sido notable. “Ya está en un nivel de avance absurdamente mejor que hace tres o cuatro años.”

La visión es que la tecnología funciona como una extensión de la mente humana. “La inteligencia artificial pasa a ser nuestro segundo cerebro o nuestro asistente personal potenciado”, explica. Esto permite que los profesionales ejecuten actividades con mayor eficiencia y precisión, ampliando su capacidad de acción.

Esta transformación también refleja la visión global de la compañía. Para Sundar Pichai, la IA es “la transformación más importante que vamos a vivir”, con impacto proyectado para las próximas décadas.

Más que automatización: generación de valor y abundancia

El debate sobre la inteligencia artificial suele centrarse en la sustitución de empleos, pero Coelho propone una visión más amplia. Para él, este proceso no es nuevo. “Esto no empezó ahora. Comenzó en la Revolución Industrial”, afirma.

La diferencia, según el ejecutivo, está en la escala y el potencial de impacto. En lugar de solo reemplazar funciones, la IA puede crear nuevas oportunidades y ampliar el acceso a recursos. “No es solo una mejor búsqueda. Es la capacidad de resolver problemas de formas que no existían.”

Cita ejemplos concretos. En el sector de la vivienda, tecnologías automatizadas pueden reducir los costos de construcción. “¿Te imaginas robots construyendo casas más accesibles? Eso no está lejos”, dice.

En la alimentación, la IA puede ayudar a reducir desperdicios a lo largo de la cadena productiva. “Si logramos producir más alimentos, usar mejor la energía y reducir desperdicios, eso es abundancia”, afirma. El mismo razonamiento se aplica a la energía y la logística, donde mejoras de eficiencia pueden transformar mercados enteros.

Una oportunidad estratégica para Brasil

Dentro de este escenario global, Brasil surge como un terreno fértil para la aplicación de la inteligencia artificial. El país ya cuenta con ventajas en sectores como agronegocio, energía y logística, que pueden potenciarse con el uso de tecnología avanzada.

Además del impacto económico, existe un efecto social relevante. La ampliación del acceso a herramientas digitales puede democratizar el conocimiento y reducir desigualdades. Coelho menciona ejemplos de cómo internet y las plataformas digitales ya han cambiado trayectorias individuales.

Para él, el desafío ahora es escalar estos casos. “Necesitamos transformar menos casos aislados en muchos más”, afirma. Esto implica llevar las oportunidades creadas por la tecnología a un número mayor de personas.

El ejecutivo también destaca cambios en los modelos de gestión empresarial. Las estructuras rígidas están dando paso a decisiones más distribuidas y colaborativas. “Escucha más y aprende más. La receta de éxito de otras empresas no es necesariamente la de esta empresa”, aconseja.

Al final, el mensaje es claro. La inteligencia artificial no es solo una herramienta de apoyo, sino una infraestructura esencial para el futuro. Su impacto será amplio, afectando la productividad, el acceso a recursos y hasta la forma en que la sociedad se organiza.

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Renê Fraga es fundador de Google Discovery y editor en jefe de Eurisko, un ecosistema editorial independiente dedicado a la tecnología, la ciencia y la innovación. Profesional del marketing digital, con posgrado por la ESPM, sigue de cerca a Google desde la década de 2000 y escribe desde hace más de 20 años sobre tecnología, productos digitales e inteligencia artificial. Fundó Google Discovery en 2006, convirtiéndolo en uno de los principales sitios especializados en Google en Brasil, y fue columnista de TechTudo (Globo.com).
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