Principales destacados
- Más de 300 extensiones de Chrome fueron identificadas como maliciosas y acumulan 37 millones de descargas
- Parte de ellas se hacía pasar por herramientas de inteligencia artificial y accedía a datos sensibles, incluido Gmail
- Expertos advierten sobre el crecimiento de ataques que usan la propia tienda oficial como puerta de entrada
Una nueva investigación de seguridad encendió las alarmas entre los usuarios del navegador Google Chrome.
Más de 300 extensiones consideradas maliciosas fueron detectadas en la tienda oficial, exponiendo a aproximadamente 37 millones de personas a riesgos como seguimiento no autorizado, robo de credenciales y extracción silenciosa de información personal.
El informe, publicado por el portal especializado SecurityWeek, señala que las extensiones formaban parte de campañas coordinadas. El hallazgo se produce en medio de un aumento notable de ataques que utilizan el navegador como principal vector de infección.
Falsas herramientas de IA engañaron a miles de usuarios
Una de las campañas más sofisticadas fue detallada por la empresa LayerX. Bautizada como AiFrame, la operación incluía 32 extensiones que se presentaban como asistentes de inteligencia artificial. Prometían integración con servicios populares como ChatGPT, Claude, Gemini y Grok.
A simple vista ofrecían funciones como resumen automático de textos, ayuda en la redacción e integración con Gmail. Sin embargo, en lugar de procesar la información de forma local, cargaban interfaces remotas controladas por servidores externos. Esto permitía a los operadores modificar su comportamiento sin necesidad de publicar actualizaciones en la tienda.
Según explicó la investigadora Natalie Zargarov, estas extensiones actuaban como intermediarios privilegiados dentro del navegador, otorgando acceso a datos sensibles.
Algunas recopilaban títulos de páginas, contenido completo y metadatos. Un grupo específico de 15 extensiones estaba enfocado en Gmail y leía directamente los correos desde la interfaz del usuario.
Usuarios de VKontakte también fueron afectados
Otra campaña relevante fue identificada por la firma Koi Security. En este caso, el objetivo era la red social rusa VKontakte.
Las extensiones se promocionaban como herramientas de personalización visual. Una vez instaladas, inscribían automáticamente a las víctimas en grupos controlados por los atacantes, restablecían configuraciones de la cuenta periódicamente y manipulaban tokens de seguridad para mantener el acceso activo.
Los investigadores sostienen que la operación podría estar vinculada a un único actor malicioso que utilizaba un perfil dentro de la propia red social como parte de su infraestructura de comando y control.
Un problema más amplio en la tienda de Chrome
El escenario forma parte de una tendencia mayor. El sitio About Chromebooks informó que Google eliminó o desactivó extensiones que afectaron a más de 8,8 millones de usuarios entre finales de 2024 y comienzos de 2026.
Una de las técnicas empleadas por los atacantes es conocida como extension spraying, que consiste en publicar el mismo código malicioso bajo diferentes nombres para dificultar su eliminación total.
En algunos casos, extensiones vinculadas a la campaña AiFrame llegaron a aparecer como destacadas en la tienda oficial, lo que incrementó su credibilidad y facilitó su propagación.
El caso refuerza la necesidad de que los usuarios revisen cuidadosamente las extensiones instaladas, analicen los permisos solicitados y eliminen aquellas que no sean esenciales. Incluso dentro de la tienda oficial, la precaución sigue siendo clave.