Principales destacados
- Un estudio de Google analizó 15 millones de interacciones anónimas con Gemini en más de 150 países.
- La inteligencia artificial aparece en el 68% de las profesiones analizadas, pero se utiliza en solo alrededor del 20% de las tareas de cada función.
- La mayoría de los usuarios recurre a la IA para investigar, aprender, escribir y generar ideas, mientras que la automatización completa aún representa menos del 10% de los casos.
La inteligencia artificial ya forma parte de la rutina de millones de personas, tanto en el trabajo como en actividades personales.
Sin embargo, un nuevo informe publicado por Google muestra que la tecnología aún está lejos de sustituir completamente el trabajo humano. En cambio, se utiliza principalmente como una herramienta de apoyo para aumentar la productividad, aclarar dudas, organizar información y acelerar procesos creativos.
La empresa presentó el miércoles los resultados de ATLAS (Activity, Task, Landscape, and Adoption Study), descrito como el análisis más completo realizado hasta ahora sobre cómo las personas utilizan la inteligencia artificial en situaciones reales.
El estudio se elaboró a partir de aproximadamente 15 millones de interacciones anónimas registradas durante dos semanas de abril de 2026 en los productos Gemini, incluyendo la aplicación Gemini, el AI Mode de la Búsqueda de Google y la API de Gemini.
Según Google, el objetivo de la investigación fue entender cómo la IA se está incorporando a la vida cotidiana, qué tareas reciben más apoyo de la tecnología y en qué situaciones ocurre realmente la automatización.
El resultado muestra una realidad diferente de la imagen frecuentemente difundida de que la inteligencia artificial estaría sustituyendo profesionales a gran escala.
La inteligencia artificial ya alcanza la mayoría de las profesiones
Uno de los datos más relevantes del estudio muestra que el uso de la inteligencia artificial fue identificado en el 68% de las ocupaciones detalladas, un universo que representa aproximadamente el 90% del mercado laboral de Estados Unidos. Esto significa que prácticamente todas las áreas de la economía ya tienen algún tipo de contacto con herramientas de IA.
A pesar de este alcance significativo, la intensidad de uso aún es relativamente baja. En una función típica, los profesionales recurren a la inteligencia artificial en solo alrededor de una quinta parte de las tareas que realizan diariamente. En la práctica, esto indica que la IA funciona como un complemento al trabajo humano, y no como su sustituto.
Otro dato llama la atención. Solo una pequeña parte de las interacciones resulta en automatización completa. Menos del 10% de las solicitudes realizadas durante actividades profesionales terminan con una tarea totalmente ejecutada por la inteligencia artificial, sin necesidad de intervención adicional del usuario.
En la mayoría de las situaciones, el profesional sigue siendo responsable de la toma de decisiones, la revisión de la información y la adaptación del contenido generado por la IA. El papel de la tecnología es acelerar etapas del proceso, reducir el tiempo dedicado a tareas repetitivas y ofrecer sugerencias que ayudan en la ejecución del trabajo.
Investigación, escritura y creatividad lideran el uso de la IA
El estudio muestra que la mayor parte de las interacciones profesionales involucra actividades que requieren razonamiento, interpretación y creatividad. Entre ellas se encuentran la investigación, la elaboración de documentos, la organización de información, la creación de presentaciones, la generación de ideas y el aprendizaje de nuevos temas.
Estas actividades pertenecen al grupo clasificado por Google como trabajo cognitivo no rutinario, responsable de aproximadamente el 65% de todas las interacciones profesionales observadas en el estudio. A modo de comparación, este tipo de tarea representa cerca del 35% de las actividades realizadas en la economía en general.
Este resultado sugiere que la inteligencia artificial encuentra mayor utilidad precisamente en funciones en las que el profesional necesita manejar grandes volúmenes de información, producir textos, resumir contenidos, interpretar datos o desarrollar soluciones creativas.
En lugar de ejecutar el trabajo por sí sola, Gemini suele actuar como un asistente digital capaz de acelerar investigaciones, sugerir alternativas, organizar ideas y producir borradores que posteriormente son revisados por los usuarios.
Según el informe, este comportamiento refuerza la percepción de que la inteligencia artificial está aumentando la productividad de las personas, pero aún depende significativamente de la supervisión humana.
El uso de la IA va mucho más allá de las oficinas
Aunque existe la percepción de que herramientas como Gemini son utilizadas principalmente por profesionales de tecnología, marketing o áreas administrativas, el estudio muestra un escenario bastante diferente.
Google identificó un crecimiento significativo en el uso de la inteligencia artificial en profesiones técnicas y operativas. Técnicos automotrices, mecánicos industriales y trabajadores especializados utilizan cada vez más modelos conversacionales para ayudar en diagnósticos, interpretar códigos de error, identificar fallas en equipos y consultar procedimientos de mantenimiento.
En estos casos, los recursos multimodales desempeñan un papel importante. La posibilidad de enviar fotografías de piezas, máquinas o componentes permite que la IA ofrezca respuestas más contextualizadas.
Según el estudio, los trabajadores de estas áreas tienen aproximadamente el doble de probabilidad de utilizar entrada por imágenes en comparación con usuarios de otras ocupaciones.
Este comportamiento demuestra que la inteligencia artificial comienza a expandir su presencia hacia sectores tradicionalmente considerados menos digitales, acercando a los profesionales técnicos a herramientas que antes se utilizaban casi exclusivamente en entornos corporativos.
En total, el estudio reunió información proveniente de más de 150 países, abarcando aproximadamente 140 idiomas, 800 ocupaciones y más de 4 mil tipos diferentes de tareas, convirtiéndose en una de las mayores bases públicas ya presentadas sobre el uso cotidiano de la IA.
Fuera del trabajo, la IA ya forma parte de la rutina de las personas
Otro aspecto interesante revelado por la investigación es que el entorno profesional representa solo una pequeña parte del uso de la inteligencia artificial.
Según Google, el 86% de todas las interacciones analizadas ocurrieron fuera del trabajo. Esto muestra que las personas han incorporado la IA principalmente en tareas personales del día a día.
Entre los usos más comunes se encuentran la investigación de productos antes de compras, la organización financiera, el apoyo en estudios, la planificación de viajes, la preparación de documentos, la resolución de dudas domésticas y la orientación para el uso de servicios públicos.
El estudio también identifica un crecimiento en el uso de la inteligencia artificial para comprender procedimientos burocráticos, como la declaración de impuestos, la obtención de licencias, el llenado de formularios y el acceso a servicios gubernamentales.
Este comportamiento indica que muchos usuarios ven la IA como una herramienta de orientación rápida para resolver problemas cotidianos que normalmente requerirían búsquedas en diferentes sitios.
El estudio tiene limitaciones importantes
Aunque el informe es uno de los más grandes ya publicados sobre la adopción de la inteligencia artificial, el propio Google destaca algunas limitaciones.
La investigación fue desarrollada dentro del Programa de Investigación sobre IA y Economía de la empresa en colaboración con especialistas académicos, incluyendo a David Autor, del MIT, y Diane Coyle, de la Universidad de Cambridge.
Sin embargo, los datos analizados no incluyen productos corporativos de pago, como Gemini Enterprise, Google Workspace y Google Cloud.
Esto significa que el estudio refleja principalmente el comportamiento de consumidores, estudiantes y usuarios avanzados de la plataforma, dejando fuera proyectos empresariales de gran escala, donde la automatización puede presentar características diferentes.
Por ello, los resultados deben interpretarse como una representación del uso cotidiano de la inteligencia artificial y no necesariamente como un reflejo de la adopción corporativa más avanzada.
Los resultados ayudan a entender el momento actual de la IA
La publicación ocurre en un período de inversiones récord de Google en infraestructura de inteligencia artificial. Al mismo tiempo que las empresas tecnológicas presentan agentes inteligentes capaces de ejecutar tareas de forma autónoma, crece la expectativa de que la IA transforme profundamente el mercado laboral.
Sin embargo, los datos de ATLAS muestran que esta transformación ocurre de manera más gradual de lo que muchos imaginaban.
Incluso con herramientas cada vez más sofisticadas, la mayoría de las personas aún utiliza la inteligencia artificial como un recurso para aumentar su eficiencia, reducir el tiempo dedicado a investigaciones, organizar información y facilitar actividades creativas.
En la práctica, el estudio indica que la IA se está consolidando como una tecnología de apoyo al trabajo humano. La automatización completa sigue siendo una realidad limitada a pocos casos, mientras que la colaboración entre personas e inteligencia artificial continúa siendo el principal modelo de uso observado en la actualidad.