Puntos clave
- La Unión Europea ordenó a Google ofrecer a los competidores el mismo acceso a las funciones de IA que actualmente tiene Gemini en Android.
- La empresa también deberá compartir datos de búsqueda anonimizados con motores de búsqueda y plataformas de inteligencia artificial calificadas.
- Google sostiene que las nuevas exigencias podrían afectar la privacidad, la seguridad de los usuarios y el desarrollo de Android.
La relación entre Google y la Unión Europea ha sumado un nuevo capítulo. La Comisión Europea anunció dos decisiones vinculantes que obligan a la compañía a realizar importantes cambios tanto en Android como en su plataforma de búsqueda. Estas medidas forman parte de la aplicación de la Ley de Mercados Digitales (DMA), creada para reducir el poder de las grandes empresas tecnológicas y fomentar una mayor competencia en el mercado digital.
En la práctica, la Comisión busca garantizar que los desarrolladores de inteligencia artificial tengan acceso a las mismas capacidades que hoy utiliza Gemini, el asistente de IA de Google. Además, el organismo europeo ordenó que la empresa comparta determinadas categorías de datos de búsqueda anonimizados con motores de búsqueda y chatbots de inteligencia artificial que incorporen funciones de búsqueda.
Según la Comisión Europea, estos cambios son necesarios porque plataformas como Android y Google Search ocupan una posición dominante en el mercado. El organismo considera que otras empresas tienen dificultades para competir en igualdad de condiciones cuando no disponen de las mismas herramientas ni del enorme volumen de datos que utiliza Google.
Aunque las decisiones no representan una sanción por incumplimiento, sí tienen carácter legalmente vinculante y establecen un calendario detallado para que la compañía implemente todas las modificaciones durante los próximos años.
Android deberá abrir funciones que hoy son exclusivas de Gemini
La primera decisión cambia de forma significativa la manera en que los asistentes de inteligencia artificial podrán funcionar dentro de Android.
Actualmente, Gemini cuenta con una integración profunda en el sistema operativo, lo que le permite ejecutar acciones rápidamente y acceder a funciones que otras aplicaciones no pueden utilizar de la misma manera. La Comisión Europea considera que esta diferencia otorga una ventaja competitiva al gigante tecnológico.
Por ello, Google estará obligado a poner a disposición de desarrolladores de asistentes de IA rivales un total de 11 funciones clave de Android.
En la práctica, esto permitirá que otras inteligencias artificiales puedan configurarse como asistentes predeterminados del dispositivo y responder a comandos de voz de forma similar al conocido «Hey Google». Cada empresa podrá utilizar su propia palabra de activación para iniciar la interacción con el asistente.
Además, estos servicios podrán realizar diversas tareas directamente desde el sistema operativo, como solicitar un vehículo mediante aplicaciones de transporte, responder mensajes, crear recordatorios, abrir aplicaciones, controlar funciones del teléfono y ofrecer información contextual sin depender de Gemini.
Otro aspecto relevante es el acceso a los modelos de inteligencia artificial que se ejecutan directamente en el dispositivo. Esto permitirá que los competidores procesen determinadas tareas de manera local, reduciendo la necesidad de enviar información a servidores externos y mejorando la velocidad de respuesta.
Las empresas también podrán acceder a funciones de ejecución en segundo plano y al contexto mostrado en la pantalla del dispositivo, ofreciendo una experiencia muy similar a la que actualmente brinda el asistente de Google.
El calendario prevé cambios hasta 2028
La implementación de las nuevas normas se realizará de forma gradual.
La mayor parte de las funciones deberá estar disponible junto con Android 18 antes del 1 de agosto de 2027.
Sin embargo, algunas capacidades consideradas más complejas tendrán un plazo adicional. Entre ellas se encuentra el soporte para múltiples palabras de activación, que permitirá utilizar diferentes asistentes de IA en un mismo dispositivo sin conflictos. Así, cada asistente podrá activarse mediante un comando de voz distinto.
Esta función deberá estar lista antes de agosto de 2028.
La Comisión Europea también estableció otras fechas importantes. Antes de febrero de 2027, Google deberá publicar los criterios de elegibilidad para las empresas interesadas en acceder a las funciones consideradas sensibles del sistema operativo.
Posteriormente, en mayo de 2027, la compañía deberá comenzar a aceptar oficialmente las solicitudes de los desarrolladores que quieran utilizar estas nuevas capacidades.
Según la Comisión, el objetivo no es eliminar ventajas de Google, sino garantizar que otras empresas puedan competir en igualdad de condiciones dentro del ecosistema Android.
Compartir datos de búsqueda también será obligatorio
La segunda decisión afecta a uno de los activos más valiosos de Google: los datos generados por las búsquedas realizadas diariamente por millones de usuarios.
La Comisión Europea ordenó que la empresa comparta con motores de búsqueda competidores y plataformas de inteligencia artificial calificadas las mismas categorías de datos anonimizados que utiliza internamente para mejorar sus propios servicios.
Desde la perspectiva del regulador europeo, el enorme volumen de datos de búsqueda que posee Google representa una ventaja competitiva prácticamente imposible de igualar para otras empresas.
Al permitir que estos datos sean compartidos de forma anonimizada, se espera que otros motores de búsqueda puedan perfeccionar sus algoritmos y que las plataformas de inteligencia artificial desarrollen respuestas más precisas y útiles para los usuarios.
El nuevo sistema comenzará a aplicarse en enero de 2027 y utilizará un marco de anonimización compuesto por múltiples capas de protección, desarrollado con expertos en privacidad para minimizar cualquier riesgo de identificación de los usuarios.
Además, el acceso estará sujeto a una política de precios y a un proceso de evaluación que permitirá a Google verificar que las empresas solicitantes cumplen con los requisitos de ciberseguridad antes de autorizar el acceso a la información.
Entre los posibles beneficiarios de esta medida se encuentran motores de búsqueda independientes y empresas que desarrollan chatbots con funciones de búsqueda en internet.
Google asegura que las medidas pueden afectar a los usuarios
Google respondió rápidamente a las nuevas obligaciones impuestas por la Comisión Europea.
A través de una publicación en la red social X, Sameer Samat, presidente de Android, afirmó que la Comisión Europea está «yendo por el camino equivocado» con estas nuevas reglas.
Según el directivo, obligar a compartir determinadas funciones del sistema operativo podría generar riesgos importantes para la seguridad de Android y para la protección de la privacidad de los usuarios.
La compañía también sostiene que los consumidores ya tienen la posibilidad de instalar y utilizar asistentes virtuales de otras empresas en sus dispositivos Android, por lo que considera innecesarias las nuevas obligaciones.
En opinión de Google, abrir determinados componentes internos del sistema operativo puede aumentar la complejidad del desarrollo de Android y generar nuevos desafíos relacionados con la compatibilidad entre aplicaciones, la estabilidad del sistema y la protección frente a amenazas de ciberseguridad.
A pesar de estas críticas, las decisiones de la Comisión Europea son legalmente vinculantes y deberán cumplirse dentro de los plazos establecidos.
¿Qué puede ocurrir a partir de ahora?
Las decisiones anunciadas por la Comisión Europea no incluyen multas inmediatas ni constituyen una declaración formal de incumplimiento por parte de Google.
Sin embargo, sí establecen obligaciones legales que la empresa deberá respetar durante los próximos años.
Si Google no implementa las modificaciones exigidas o incumple los plazos fijados, la Comisión podrá iniciar nuevos procedimientos regulatorios y aplicar las sanciones previstas en la legislación europea.
Entre ellas se encuentra la posibilidad de imponer multas de hasta el 10 % de la facturación anual global de la compañía en caso de incumplimiento.
Este nuevo episodio refuerza la estrategia de la Unión Europea para aumentar la competencia en sectores considerados clave para el futuro de la tecnología, como la inteligencia artificial, los sistemas operativos móviles y los motores de búsqueda. Al mismo tiempo, pone de manifiesto el desafío de encontrar un equilibrio entre una mayor apertura del mercado y la protección de la seguridad, la privacidad y la experiencia de los usuarios.