Google expande Ask Maps a más de 150 países y transforma Maps en un asistente de IA

Rene Fraga
15 minutos de lectura

Principales destacados

  • Google está llevando Ask Maps, una función basada en Gemini, a más de 150 países y territorios, ampliando una experiencia que convierte las búsquedas en Maps en conversaciones naturales.
  • En Brasil, la herramienta llegó en portugués y permite realizar solicitudes más específicas, como encontrar restaurantes con determinadas características y recibir recomendaciones personalizadas en un mapa.
  • En Estados Unidos, Google va un paso más allá al permitir que Ask Maps prepare pedidos de comida, compare hoteles y encuentre eventos, aunque el usuario aún debe aprobar compras y reservas.

Google está rediseñando una de las funciones más tradicionales de su ecosistema. Maps, que durante años estuvo asociado principalmente a direcciones, rutas y localización de establecimientos, se está transformando en una experiencia mucho más cercana a un asistente personal.

El cambio ocurre con la expansión global de Ask Maps, una función impulsada por los modelos Gemini que permite conversar con Google Maps para descubrir lugares, planificar rutas y responder preguntas que serían difíciles de resolver con una búsqueda convencional.

Anunciado originalmente en marzo de 2026, Ask Maps comenzó su trayectoria en Estados Unidos e India. Ahora, Google está ampliando su disponibilidad a más de 150 países y territorios. La expansión incluye mercados como Brasil, Australia, Canadá, Indonesia, Japón, México y Malasia.

En Brasil, la llegada tiene un detalle especialmente importante: Ask Maps está disponible en portugués. Google ya había presentado la novedad durante Google for Brasil 2026, mostrando ejemplos de preguntas como encontrar lugares cercanos con buenos pasteles que acepten vales de comida. La empresa informó en ese momento que la función se liberaría primero para los Local Guides mejor clasificados y, posteriormente, para todos los usuarios.

La propuesta parece simple, pero representa un cambio significativo en la relación de las personas con Maps. En lugar de pensar en palabras clave y realizar múltiples búsquedas, el usuario puede explicar lo que está buscando como si estuviera conversando con otra persona.

Google quiere que hables con Maps

Imagina que alguien está planificando un viaje en coche y quiere encontrar lugares interesantes en el camino. En una experiencia tradicional, sería necesario buscar atracciones, restaurantes, puntos turísticos, reseñas y luego construir manualmente el itinerario.

Con Ask Maps, la idea es condensar gran parte de ese proceso en una conversación.

El usuario puede preguntar cuáles son los mejores lugares para detenerse durante una ruta, pedir opciones con una característica específica y seguir refinando la búsqueda. También puede buscar un restaurante tranquilo para conversar, encontrar un lugar adecuado para una ocasión determinada o descubrir actividades disponibles en una región.

Esta capacidad de entender preguntas más complejas es uno de los puntos centrales de la novedad. Google afirma que Ask Maps fue diseñado para responder cuestiones del mundo real que un mapa tradicional no podría resolver solo mostrando puntos en el mapa.

Un ejemplo presentado por la empresa involucra a una persona que necesita cargar su teléfono, pero no quiere esperar mucho tiempo en un café. En lugar de buscar primero cafés y luego revisar reseñas y características de cada establecimiento, puede simplemente explicar la situación a Maps.

El sistema utiliza los modelos Gemini para interpretar la solicitud y combinar esa comprensión con los datos disponibles en Google Maps.

Y existe una enorme cantidad de información detrás de esta experiencia. Según Google, Maps analiza datos de más de 300 millones de lugares e información generada por la comunidad de usuarios, que reúne a más de 500 millones de colaboradores.

Esto ayuda a explicar por qué Google considera Maps una pieza especialmente importante en su estrategia de inteligencia artificial. A diferencia de un chatbot que necesita buscar información externa para responder sobre un lugar, Maps ya cuenta con una gran cantidad de datos estructurados sobre establecimientos, reseñas, ubicaciones y rutas.

Gemini actúa como la capa capaz de interpretar lo que la persona realmente quiere hacer.

Esta combinación también permite que la respuesta sea visual. En lugar de ofrecer solo texto, Ask Maps puede presentar recomendaciones acompañadas de un mapa personalizado, facilitando la comparación entre opciones.

El usuario también puede continuar la conversación. Si la primera respuesta no es exactamente lo que quería, puede añadir nuevas condiciones y refinar la búsqueda.

Es un cambio sutil en la interfaz, pero muy importante. Google deja de exigir que la persona sepa exactamente cómo buscar y pasa a intentar comprender la intención detrás de la pregunta.

Del planeamiento a la acción: Google comienza a probar agentes en Maps

La expansión internacional de Ask Maps no es la única novedad. En Estados Unidos, Google también está incorporando capacidades llamadas agénticas, acercando Maps a un asistente capaz de ejecutar etapas de una tarea.

La diferencia es importante.

Una inteligencia artificial tradicional puede recomendar un restaurante. Un sistema con capacidades agénticas puede recibir una instrucción más amplia, buscar opciones, comparar resultados y preparar el siguiente paso.

En el caso de Ask Maps, Google está comenzando con pedidos de comida. El usuario puede pedir que el sistema encuentre un restaurante en el camino a casa y prepare un pedido con determinados elementos.

Google da como ejemplo una solicitud para pedir comida picante con mariscos para recoger en ruta. Ask Maps puede buscar restaurantes abiertos a lo largo del trayecto, verificar cuáles ofrecen el plato deseado y considerar información como lugares guardados y necesidades alimentarias específicas.

La integración inicial incluye plataformas como Square y Toast. Google también informa que el soporte para Uber Eats está en desarrollo.

Pero existe una diferencia fundamental entre dejar que la IA haga el trabajo y darle control total sobre una compra.

Google mantiene al usuario en control.

Ask Maps puede encontrar el restaurante, seleccionar los productos y preparar el pedido, pero la persona debe revisar y aprobar la transacción antes de que se complete.

La misma lógica se aplica a otras áreas que la empresa está explorando. La inteligencia artificial puede ayudar a comparar hoteles, encontrar eventos y presentar alternativas, pero la decisión final sigue siendo humana.

Esta elección parece formar parte de una preocupación más amplia de Google sobre el uso de agentes. A medida que los sistemas de IA comienzan a ejecutar acciones en el mundo real, una recomendación es muy diferente de una compra efectivamente realizada.

Google quiere que la inteligencia artificial ahorre tiempo, pero sin quitar al usuario la última palabra.

La estrategia también se conecta con otras iniciativas de la empresa. Google ya está llevando capacidades agénticas al AI Mode de la Búsqueda, incluyendo herramientas para encontrar reservas en restaurantes. En experiencias de reserva, la IA puede buscar en múltiples plataformas y presentar opciones disponibles para que el usuario finalice el proceso.

En Maps, esta evolución tiene aún más sentido porque la aplicación ya conoce el contexto geográfico de la tarea.

Si alguien pide una comida para recoger en el camino a casa, el sistema no solo debe buscar restaurantes que ofrezcan el plato. También debe considerar la ruta, el horario, el funcionamiento del establecimiento y otras preferencias.

Este tipo de tareas con múltiples pasos es precisamente lo que Google quiere hacer más natural.

La empresa también está explorando reservas de hoteles y descubrimiento de eventos. Por ahora, estas funciones comerciales más avanzadas permanecen concentradas en Estados Unidos, mientras que la versión básica de Ask Maps comienza a llegar a muchos más países.

Inteligencia personal hace que Maps se parezca más a un asistente

Otro elemento importante de esta transformación es la llamada Inteligencia Personal.

La idea es permitir, de forma opcional, que Ask Maps utilice información disponible en otros servicios de Google para ofrecer respuestas más personalizadas.

Esto puede marcar una gran diferencia en situaciones de viaje.

Imagina que una persona recibe en Gmail la confirmación de un vuelo a otra ciudad. Con la Inteligencia Personal, Google puede usar ese contexto para ayudar a encontrar hoteles cerca del destino o sugerir restaurantes y actividades para el viaje.

El objetivo no es simplemente responder “dónde está un restaurante”, sino entender por qué la persona lo está buscando en ese momento.

Este tipo de personalización forma parte de una estrategia más amplia de Google para conectar Gemini con diferentes productos e información del usuario. La empresa está trabajando para que sus modelos comprendan contexto, preferencias y actividades en distintos servicios.

En el caso de Maps, esto puede transformar completamente la experiencia de planificación.

Un viaje normalmente implica decenas de pequeñas decisiones: dónde alojarse, dónde comer, qué visitar, cómo llegar, dónde estacionar y qué hacer después.

Ask Maps busca funcionar como una capa de conversación sobre todas esas decisiones.

El historial de conversaciones también ayuda en este proceso. Según Google, el usuario podrá retomar una sesión anterior y continuar la planificación. Una pregunta como “¿cuáles eran las actividades que sugeriste para mi viaje?” puede recuperar el contexto de una conversación previa.

Esta característica acerca aún más Maps a un asistente personal tradicional.

En lugar de abrir la aplicación solo cuando necesita una ruta, la persona puede usarla durante todo el proceso de planificación.

Google también ha reforzado esta integración con funciones que ya estaban llegando a Maps. En marzo, la empresa presentó Ask Maps junto con Immersive Navigation, una importante renovación de la experiencia de navegación que utiliza modelos Gemini para interpretar información de imágenes de Street View y fotografías aéreas, además de ofrecer una visión más detallada del recorrido.

La intención es clara: transformar Maps de una herramienta que simplemente muestra rutas en una plataforma que ayuda a decidir qué hacer antes, durante y después del desplazamiento.

Esta evolución también muestra por qué Google considera la llegada de Ask Maps como uno de los mayores cambios en Maps en más de una década. La empresa está combinando tres elementos que antes existían por separado: la enorme base de información de Maps, la capacidad conversacional de Gemini y nuevas herramientas capaces de ejecutar tareas.

El resultado puede cambiar la forma en que las personas buscan lugares.

En lugar de “restaurante italiano cerca de mí”, una consulta puede convertirse en algo como “encuentra un restaurante italiano tranquilo, con buenas reseñas, que esté en el camino y sea adecuado para una cena de dos horas”.

La diferencia está menos en el resultado final y más en la forma de llegar a él.

El usuario no necesita dominar la lógica de búsqueda de Google. Simplemente explica lo que quiere y deja que la inteligencia artificial interprete las condiciones.

Aún existen límites. Las funciones que implican transacciones, pedidos y reservas no están disponibles globalmente, y Google trata algunas de estas experiencias como nuevas y experimentales.

Aun así, la expansión de Ask Maps muestra una dirección bastante clara.

El futuro de Google Maps no parece ser solo un mapa más inteligente. La empresa está intentando convertir la aplicación en una especie de copiloto para la vida fuera de casa, capaz de entender intenciones, considerar contexto, sugerir posibilidades y, cada vez más, ayudar a convertir esas sugerencias en acciones.

Para los usuarios brasileños, la llegada en portugués hace que este cambio sea especialmente relevante. Maps ahora entiende solicitudes más naturales y específicas, acercando la inteligencia artificial a situaciones cotidianas.

Y esto podría ser solo la primera etapa.

A medida que las capacidades agénticas lleguen a más mercados, Google tendrá la oportunidad de transformar Maps en algo mucho más que una herramienta para encontrar direcciones: un sistema que ayuda a decidir a dónde ir, qué hacer, dónde comer, dónde alojarse y cómo organizar cada paso del camino.

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Renê Fraga es fundador de Google Discovery y editor en jefe de Eurisko, un ecosistema editorial independiente dedicado a la tecnología, la ciencia y la innovación. Profesional del marketing digital, con posgrado por la ESPM, sigue de cerca a Google desde la década de 2000 y escribe desde hace más de 20 años sobre tecnología, productos digitales e inteligencia artificial. Fundó Google Discovery en 2006, convirtiéndolo en uno de los principales sitios especializados en Google en Brasil, y fue columnista de TechTudo (Globo.com).
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