OpenAI prepara su propia nube y entra en el juego de los gigantes Google, Microsoft y Amazon

Rene Fraga
4 minutos de lectura

Destacados principales:

  • Sam Altman confirma los planes de OpenAI de ofrecer servicios en la nube con enfoque en inteligencia artificial.
  • El movimiento podría transformar a la empresa de ser consumidora a proveedora de infraestructura, compitiendo con Google Cloud, Azure y AWS.
  • La estrategia busca reducir costos, generar ingresos recurrentes y aprovechar las inversiones multimillonarias en centros de datos.

OpenAI quiere disputar un nuevo mercado

OpenAI, conocida mundialmente por desarrollar herramientas como ChatGPT, ha dado el primer paso para ingresar al mercado de computación en la nube, actualmente dominado por Google, Microsoft y Amazon.

El CEO, Sam Altman, publicó en X (antes Twitter) que la empresa está explorando formas de «vender capacidad de cómputo directamente a empresas y personas».

Este comentario marca el inicio de un cambio ambicioso: OpenAI podría dejar de ser una de las mayores compradoras de servicios en la nube del mundo para convertirse en proveedora de este tipo de infraestructura.

Este es el mismo terreno donde Google Cloud, Microsoft Azure y Amazon Web Services libran una de las mayores batallas tecnológicas.

Actualmente, estos tres gigantes concentran alrededor del 62% del mercado global de computación en la nube. AWS lidera con casi un 30% de participación, seguida por Microsoft con un 20% y Google Cloud con un 13%. Entrar en este mercado significa disputar contratos multimillonarios e integrar lo que hoy es la base de prácticamente todo el ecosistema digital y de IA.


De socio a competidor: el nuevo rol de OpenAI

Esta decisión ocurre en medio de la reestructuración de la alianza entre OpenAI y Microsoft, firmada en octubre. La empresa seguirá ejecutando parte de sus operaciones de API en Azure hasta 2030, pero ahora tiene la libertad de distribuir productos como ChatGPT en diferentes plataformas.

Este nuevo diseño elimina un antiguo privilegio de Microsoft, que tenía prioridad en el suministro de infraestructura. Aun así, OpenAI se comprometió a comprar US$ 250.000 millones adicionales en servicios de Azure en los próximos años.

La CFO, Sarah Friar, ya había dado pistas de este cambio en septiembre, al afirmar que los socios estaban «aprendiendo a costa de OpenAI» en el proceso de construcción de centros de datos especializados en IA. La frase fue interpretada como una señal de que la empresa está lista para internalizar parte de ese conocimiento y convertir costos en fuentes de ingresos.


Presión financiera y ambición de crecer

Hay razones económicas claras detrás de esta transformación. OpenAI proyecta cerrar 2025 con más de US$ 20.000 millones en ingresos anualizados, pero enfrenta compromisos de infraestructura que suman alrededor de US$ 1,4 billones hasta 2033.

El plan de lanzar su propio servicio en la nube es una forma de utilizar estas inversiones para generar ingresos recurrentes, al igual que hacen los gigantes del sector.

La empresa ya ha diversificado su base de alianzas, firmando un contrato de US$ 38.000 millones con Amazon y asegurando otros acuerdos multimillonarios con Oracle, Nvidia y AMD.

Con esto, OpenAI pasa a tener control sobre una parte significativa de la cadena de valor de la inteligencia artificial, desde el chip hasta el software.

Si se concreta, esta nueva estrategia posiciona a OpenAI en una disputa inédita con antiguos aliados y marca un nuevo capítulo en la carrera por la infraestructura que sustenta la era de la IA generativa.

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Renê Fraga es fundador de Google Discovery y editor en jefe de Eurisko, un ecosistema editorial independiente dedicado a la tecnología, la ciencia y la innovación. Profesional del marketing digital, con posgrado por la ESPM, sigue de cerca a Google desde la década de 2000 y escribe desde hace más de 20 años sobre tecnología, productos digitales e inteligencia artificial. Fundó Google Discovery en 2006, convirtiéndolo en uno de los principales sitios especializados en Google en Brasil, y fue columnista de TechTudo (Globo.com).
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